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Reseña: La casa de las modas de Julia Kröhn

En los dorados años veinte triunfan las colecciones de vestidos espectaculares y el genio de Coco Chanel. Fanny está cansada de las anticuadas prendas que se venden en los almacenes de su familia en Alemania y quiere comenzar una nueva vida en París como diseñadora. En 1946, su hija Lisbeth lucha por su supervivencia en Fráncfort, una ciudad totalmente asolada tras los bombardeos, y por la casa de modas de sus antepasados. Su ingenio le permitirá conducir el negocio a una nueva época, aunque para ello deberá pagar un precio muy alto. Para Rieke, en 1971, el amor es más importante que los negocios. Pero, cuando la empresa familiar se enfrente a la ruina, ella tendrá que tomar una decisión trascendental...

¿Qué nos ha gustado? 
- Siguiendo los pasos: La casa de las modas recuerda mucho a la trilogía de La villa de las telas. Es cierto que le falta un paso más para llegar a equipararse a ésta pero a grandes rasgos comparten la facilidad con la que el lector conecta con los protagonistas gracias al carisma del elenco, especialmente de las tres protagonistas, y la empatía que sentimos por cada una de las vicisitudes por las que atraviesan.
- Mujer en el centro: ante todo, La casa de las modas tiene un protagonista indiscutible: la mujer. A través de tres generaciones de una misma familia somos testigos de la lucha feminista en diferentes etapas del pasado siglo, nos convertimos en parte integrante de la situación social y cómo esta va pasando del ostracismo más absoluto al empoderamiento, sin perder de vista la lucha femenina en el mundo de la moda, un sector reservado tradicionalmente al varón.
 - Evolución histórica: La casa de las modas no solo muestra la evolución del feminismo sino también de la propia historia, pues Julia Kröhn ambienta muy bien los tres contextos históricos principales sin que falten detalles y al mismo los hace coherentes entre sí para que el lector sea testigo de una evolución única.

¿Qué no nos ha gustado? 
- Cayendo: sobre todo a partir de la mitad de la novela, La casa de las modas se vuelve más plomiza, con una ralentización excesiva de los acontecimientos que puede llegar a desesperarnos.

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