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Reseña: María Magdalena de Margaret George

María Magdalena se caracterizó desde sus primeros años por su deseo de conocimiento, así como por sus visiones. Su encuentro con un joven profeta, Jesús, la ayudó a encontrar un sentido a su propia vida. María pasó a formar parte del círculo más cercano de Jesús, contribuyendo activamente a la forja de una nueva fe, no sin grandes sacrificios personales. Su elección, sin embargo, le obligó a renunciar a su marido y a su hija, un sacrificio que despertó toda clase de rumores que han llegado hasta nuestros días.

¿Qué nos ha gustado? 
- Saliendo victoriosa: María Magdalena es, sin duda, la novela más arriesgada de todas las que ha escrito Margaret George hasta la fecha pues se adentra en un personaje y en una época histórica complicada por las controversias que suscita. Aún así, tenemos que reconocer que la autora sale bastante bien del aprieto. La narración de los acontecimientos es muy correcta, respetuosa con los datos que se conocen y cuidadosa con las lagunas que la historia nos ha dejado. Un libro que demuestra que George no tiene miedo a arriesgar y que se le da muy bien hacerlo.
- El pasado convertido en presente: la reconstrucción histórica de María Magdalena es casi perfecta. En su justa medida, con los detalles trabajados al milímetro pero sin que resulten excesivos ni aburridos. Algo parecido a lo que ya vimos en Memorias de Cleopatra. Especialmente destacada es la imagen que George da de la mujer en la sociedad judía de la época y las costumbres que rodean a los personajes, marcadas por las restricciones.
- Sin que te enteres: al igual que nos pasó con Isabel I, María Magdalena es una novela extensa que, sin embargo, pasa en un suspiro. No se hace para nada densa ni tampoco tendremos momentos de aburrimiento. Una lectura tan dinámica y entretenida como sus antecesoras.

¿Qué no nos ha gustado? 
- Desiguales: en Memorias de Cleopatra nos sentimos totalmente atraídos por la protagonista gracias a su carisma y a la fuerza que desprendía. Sin embargo, no hemos sentido esta conexión con María Magdalena, tal vez porque George no le da la misma humanidad que a su antecesora. Cleopatra tropezó y se equivocaba; era humana, en definitiva. María Magdalena, en cambio, es demasiado super woman algunas veces, capaz de imponerse a cualquiera con un simple chasquido de dedos.

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