martes

Reseña: El legado de la villa de las telas de Anne Jacobs

Augsburgo, 1920. El estado de ánimo en la villa es optimista respecto al futuro. Paul Melzer ha regresado del frente y toma las riendas de la fábrica decidido a que el negocio familiar recupere su antiguo esplendor. Las cosas van bien incluso para su hermana Elizabeth, que regresa a casa ilusionada con un nuevo amor. Pero «felices para siempre» puede estar aún lejos para los Melzer. Marie, la joven esposa de Paul, quiere cumplir un viejo sueño: tener su propio taller de moda. A pesar de que sus modelos y sus diseños gozan de éxito, su alegría se ve empañada por las constantes discusiones con su marido.

¿Qué nos ha gustado? 
- Cerrando: con esta tercera novela Anne Jacobs cierra una saga que nos sorprendió y gustó desde el primer momento. Por suerte, El legado de la villa de las telas es una conclusión muy adecuada a la trilogía pues no pierde la esencia de sus antecesoras (algo, por otro lado, que no era fácil) y une los flecos de las novelas anteriores sin dejar nada en el aire.
- Solos tú y yo: el elenco es uno de los puntos fuertes de El legado de la villa de las telas. Ya lo vimos en en los libros anteriores y en esta tercera novela se confirma. El cuidado con el que están caracterizados los personajes y lo reales y cercanos que resultan para el lector hace que la historia gane en intensidad narrativa.
- Sin bajones: otro de los aciertos de Jacobs en El legado de la villa de las telas es el ritmo del libro. La historia se desarrolla sin grandes trompicones, envolviendo al lector con cada acontecimiento y sumergiéndole en la trama poco a poco. El libro engancha y al final resulta tan atrayente como sus antecesores.

¿Qué no nos ha gustado?
- No es el mejor: aunque El legado de la villa de las telas es una novela interesante no tiene la misma fuerza que xxxx, tal vez porque ya no resulta tan novedosa después de dos libros similares o porque la historia no es tan OMG como lo fue la de La villa de las telas.

0 comentarios :

Publicar un comentario