miércoles

Reseña: Los Médici: Una dinastía al poder de Matteo Strukul

Florencia, 1429. A la muerte del patriarca Giovanni de Médici, sus hijos Cosimo y Lorenzo se encuentran al frente de un auténtico imperio financiero pero, al mismo tiempo, cercados por enemigos acérrimos como Rinaldo degli Albizzi y Palla Strozzi, exponentes de las más poderosas familias florentinas. Valiéndose de su inteligencia y su falta de prejuicios, los dos hermanos conquistan el poderpolítico, hallando el equilibrio entre un implacable sentido de los negocios y el amor por el arte y la cultura. Mientras los trabajos para la construcción de la cúpula de Santa María del Fiore se ejecutan con la dirección de Filippo Brunelleschi, los adversarios de siempre continúan tejiendo sus tramas. Entre ellos se halla también una mujer de infinita belleza, pero de peligroso encanto, capaz de atrapar el corazón de un hombre.

¿Qué nos ha gustado? 
- Los peligros del poder: Los Médici es una combinación perfectamente entre luchas políticas y enfrentamientos personales. Matteo Strukul sabe jugar muy con ambos planos, generando tensión y peligro alrededor de los hermanos Medici en todo momento. No faltarán los enemigos dispuestos a arrebatarles el poder, ni tampoco bellas mujeres que buscan algo más que acercarse a ellos para arañar su ingente fortuna.
- La intriga que no falte: aunque Los Médici es una novela esencialmente histórica, Strukul no pasa por alto el suspense. A través de la misteriosa muerte del patriarca de la familia, el autor nos sumerge en un torbellino de sospechas e intrigas que se funde muy bien con la trama principal y que hace que la historia sea más adictiva.
- La bella Florencia: en cuanto a la ambientación, solo podemos aplaudir el trabajo de Strukul. Las descripciones de la Florencia renacentista son magníficas, evocadoras pero sin llegar a ser plomizas, acertadas y con la proporción justa dentro de la trama.

¿Qué no nos ha gustado? 
- De puntillas: aunque las descripciones ambientales son maravillosas no puede decirse lo mismo de los personajes. Strukul pasa de refilón por la caracterización del elenco y, al final, los protagonistas pecan de unidimensionalidad.

0 comentarios :

Publicar un comentario