miércoles

Reseña: Nunca juzgues a una dama por su apariencia de Sarah MacLean

Durante el día, ella es lady Georgiana, hermana de un duque que se vio arruinada por el peor de los escándalos antes de ser presentada en sociedad. Pero la verdad es todavía más sorprendente porque durante la noche es Chase, el misterioso y desconocido fundador del club de juego más legendario de Londres. Durante años, su doble identidad ha permanecido en secreto… hasta ahora. El brillante, poderoso y atractivo Duncan West se siente muy intrigado por la hermosa y decadente mujer que es su contacto con el mundo de la oscuridad. Sabe que ella es más de lo que parece, y se propone revelar todos los secretos de Georgiana, descubrir su pasado, amenazar su presente y arriesgar todo lo que le es querido… incluyendo su corazón.

¿Qué nos ha gustado?
- Fortaleza: la intensidad y el carisma con el que Sarah MacLean reviste a Georgina, la protagonista de Nunca juzgues a una dama por su apariencia, hace que se convierta en el núcleo principal de la historia y un buen motivo para que no paremos releer. Nuestra conexión con ella está asegurada.
- Entrando en tu vida: en Nunca juzgues a una dama por su apariencia MacLean hace de nuevo una maravillosa labor de contextualización. La recreación de espacios, escenarios y costumbres de la época aportan un extra nada desdeñable en la trama y nos permite vivir los acontecimientos con mayor intensidad.
- Amor y suspense: en esta última entrega de la saga, MacLean juega de forma más clara con el misterio. Por supuesto, el componente romántico sigue muy presente pero encontraremos entremezcladas más conspiraciones y secretos que dan una viveza creciente a la historia.

¿Qué no nos ha gustado? 
- Final exagerado: el desenlace de Nunca juzgues a una dama por su apariencia es lo peor del libro. MacLean opta por una conclusión que peca de peliculera y que hace que el libro pierda realismo en sus últimos compases.

0 comentarios :

Publicar un comentario