miércoles

Reseña: Los herederos de la tierra de Ildefonso Falcones

Barcelona, 1387. Las campanas de la iglesia de Santa María de la Mar siguen sonando para todos los habitantes del barrio de la Ribera, pero uno de ellos escucha su repique con especial atención... Hugo Llor, hijo de un marinero fallecido, a sus doce años trabaja en las atarazanas gracias a la generosidad de uno de los prohombres más apreciados de la ciudad: Arnau Estanyol. Pero sus sueños juveniles de convertirse en constructor debarcos se darán de bruces contra una realidad dura y despiadada cuando la familia Puig, enemiga acérrima de su mentor, aproveche su posición ante el nuevo rey para ejecutar una venganza que llevaba años acariciando. A partir de ese momento, la vida de Hugo oscila entre su lealtad a Bernat, amigo y único hijo de Arnau, y la necesidad de sobrevivir en una ciudad injusta con los pobres.

¿Qué nos ha gustado? 
- Sumergidos en el ayer: como ya vimos en La catedral del mar, Ildefonso Falcones es una autentico maestro a la hora de reconstruir el pasado. Las ciudades, las costumbres de antaño y la difícil vida medieval aparecen en todo su esplendor en Los herederos de la tierra, con un cuidado por el detalle que no deja indiferente.
- Como la vida misma: si algo comparten La catedral del mar y Los herederos de la tierra es la esencia argumental. Amor, traiciones, luchas a muerte, supervivencia… todo tiene cabida en la nueva novela de Falcones y esta mezcolanda hace que la trama sea de lo más dinámica y amena.
- Sucesores: el elenco de Los herederos de la tierra no nos ha decepcionado. Aunque el listón estaba muy alto, Falcones ha conseguido que sus nuevos protagonistas, sobre todo Hugo y Bernat, mantengan el carisma que tuvieron sus antecesores de La catedral del mar y muy pronto nos sentiremos inmersos en sus vidas.

¿Qué no nos ha gustado? 
- Flaqueando: hacia la mitad del libro, la trama de Los herederos de la tierra se vuelve más estática. Los acontecimientos se ralentizan y los giros argumentales caen un poco en lo predecible. Por suerte, Falcones nos regala un desenlace que nos hará olvidar este leve bache.


2 comentarios :

En los libros de Falcón a los protagonistas siempre o casi siempre les va mal, pero muy mal, los humillan, los escupen, los patean, los torturan los encarcelan etc. siempre son miserables, así pasa en la catedral del mar, en la reina descansa y en los herederos de la tierra. Termina uno cansado de tanto sufrimiento.

Esperaba más. Volví a leer La catedral del mar antes de empezar Los herederos de la tierra, y me emocioné como la primera vez, me encantan todos los personajes y las sensaciones que transmiten, esperaba lo mismo de éste y no ha sido así. Personajes flojos, que no consiguen emociononar, salvo Barcha, el final también un tanto flojos.

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