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Entrevista: Virginia Gasull (In vino veritas)

Nacida en Irún en la década de los 70, comienza su actividad profesional en el sector de la Arquitectura, derivando después su profesión hacia el desarrollo de proyectos relacionados con el entonces emergente sector de Internet. Durante la siguiente década mantendrá su actividad en este campo como programadora, diseñadora gráfica y bloguera. Paralelamente, realiza estudios de Sexología; en 2009 inicia su labor profesional como formadora impartiendo charlas sexológicas para grupos y asociaciones de mujeres. Su afición por la cultura del vino le lleva también a realizar diferentes cursos de enología y cata, así como visitas a bodegas en las principales regiones vinícolas de Europa.

¿De dónde surgió al idea para escribir una novela que combinaba dos campos tan dispares como la viticultura y el nazismo? 
Hice un viaje a la zona de Burdeos y allí me encontré con muchas historias sobre la ocupación alemana y de cómo se defendían los viñedos en aquellos días. Me pareció interesante porque es una parte de la historia poco conocida que merecía ser contada. No quería hacer un libro de no ficción sobre el tema porque me parecía más arduo asi que opté por escribir una novela que fuera entretenida y que, al mismo tiempo, le permitiese a los lectores aprender más sobre esta época. In vino veritas se sitúa como un thriller de espías de ambientación histórica, un género en el que han trabajado grandes nombres de la literatura.

¿En qué escritor te inspiraste a la hora de escribir la novela? 
Yo siempre he sido muy lectora asi que me han influido muchos autores y novelas. En cualquier caso, siempre procuro mantener una esencia propia. Introducir al lector en la historia utilizando para ello una historia de misterio amena y entretenida que vaya in crecendo.

¿Qué hay de ti misma en la protagonista de In vino veritas
Oteiza y yo somos muy diferentes. Ella es más áspera, anclada por los traumas que aún no ha superado y de trato menos cercano que yo. No obstante, siempre tiendes a inspirarte en gente que conoces a la hora de dar forma a los personajes y, en este sentido, Oteiza y yo compartimos algunas cosas como el gusto por los buenos vinos y las cazadores de piel.

Los aspectos relacionados con el vino estén muy conseguidos en la novela, ¿cómo fue todo el proceso de creación del universo de la viticultura? 
Hice mucho trabajo de investigación. Antes de ponerme a escribir, me gusta viajar a los sitios en los que se desarrolla la trama y hacer lo que hacen mis personajes para sentir los acontecimientos. Digamos que es lo más parecido al método Stanislavski pero aplicado a la novela. Con el tema del vino fui a Burdeos y estuve en el chateau en el que se desarrolla la trama. Me puse en contacto con los propietarios y me enseñaron el interior, todo el proceso de la viticultura, caminamos por los viñedos, etc. Fue esta inmersión la que más me ayudó a la hora de conformar el entramado enológico.

¿Cómo describirías In vino veritas, desde el punto de vista de la autora? 
Es una mezcla de muchas cosas. El mundo del vino con la historia, el romance, la tensión sexual… En realidad, yo lo describiría como un thriller con un punto romántico. Seguro que hay algunos puristas que criticarán esta mezcla pero ¿por qué no cambiar el género un poco y ofrecer algo diferente?

¿Qué querías mostrar a los lectores con este libro? 
Sobre todo quería dar a conocer la vinculación que tuvo el vino con la II Guerra Mundial. Y, al mismo tiempo, mostrar al lector el proceso de descubrimiento de Oteiza y el difícil camino que sigue hacia la superación. Digamos, que buscaba una labor didáctica y emotiva para el lector.

En la novela se alterna la tercera persona con la segunda, ¿a qué se debe esta mezcla? 
Lo que quería era hacer que el público se metiera en la piel del protagonista. La segunda persona es una perspectiva muy complicada pero, a la vez, es la más efectiva para hacer que el lector se emocione. Por eso combiné ambos puntos de vista puesto que me pareció la forma más interesante de hacer sentir sin perder a cambio los detalles de la trama.

Aunque ahora In vino veritas cuenta con respaldo editorial la novela salió primero a la venta como una obra autopublicada. ¿Cómo describirías esa experiencia? 
La describiría como un vértigo excitante. La verdad, es que en ese momento conté con muchos amigos que fueron los que me ayudaron con la edición, el diseño de la portada y todo lo demás. Luego, la novela empezó a triunfar en Amazon y poco después la editorial se puso en contacto conmigo para ofrecerme un contrato. Fue algo increíble.

¿Qué podemos esperar de ti en el futuro próximo? 
Estoy trabajando en estos momentos en una nueva novela que tendrá como protagonista a Oteiza. Se mantendrán como ingredientes básicos el suspense que ya vimos en In vino veritas y el mundo del vino como telón de fondo.

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