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Reseña: Los últimos días de nuestros padres de Joël Dicker

La primera novela del «fenómeno planetario» Joël Dicker, ganadora del Premio de Escritores Ginebrinos. Una combinación perfecta entre trama bélica de espionaje, amor, amistad y una reflexión profunda acerca del ser humano y sus debilidades, a través de las vicisitudes del grupo F del SOE (Special Operation Executive), una unidad de los servicios secretos británicos encargada de entrenar a jóvenes europeos para la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial. Personajes inolvidables, una documentación exhaustiva acerca de un episodio poco conocido de la Segunda Guerra y el incipiente talento de un jovencísimo Dicker, quien luego se consagrará con el fenómeno literario mundial La verdad sobre el caso Harry Quebert. 

¿Qué nos ha gustado? 
- No solo es guerra: la trama de Los últimos días de nuestros padres combina un apartado romántico bien organizado y la intriga propia de toda novela de espionaje. Pero no solo eso. Joël Dicker aprovecha la historia para mostrarnos una reflexión profunda sobre lo que significa el ser humano, lo que aporta un fondo bello al entramado histórico.
- Personajes inolvidables: el grupo F está formado por un grupo de personajes variados que dan colorido a la trama y que en algunos puntos llega a superar a los propios acontecimientos. Dicker nos vuelve a demostrar una vez más que las figuras narrativas son su gran baza narrativa.
- El principioLos últimos días de nuestros padres fue la primera novela de Dicker, publicada antes de su gran éxito La verdad sobre el caso Harry Quebert. Se nota que el estilo de autor no está tan pulido como en su siguiente novela pero aun así el talento incipiente del autor se deja notar. Los diálogos y la fluidez narrativa demuestran que Dicker ya apuntaba maneras incluso en su primera novela.

¿Qué nos ha gustado? 
- Detalles excesivos: en algunas partes, sobre todo en las descripciones contextuales, Los últimos días de nuestros padres peca de excesivo detallismo. Aunque es cierto que esto aporta una riqueza contextual única también hace que el ritmo de la novela sea más pausado, pudiendo superar la paciencia de algunos lectores más impacientes.

1 comentarios :

Tal vez su estilo no este tan pulido en esta primera novela,pero el tema es mucho mas original e interesante.Como Paul-Emile (Palo) un hombre que vive con y para su padre, deja todo para someterse a un durisimo entrenamiento para el SOE y caer en el Paris ocupado con otros personajes que se hacen entrañables según avanza la novela: Claude, Laura, Rana, Gordo...todos ello te dan una lección de amistad, compañerismo y amor que desemboca en un final, a mi gusto agri-dulce, pero buenísimo.
Me quedo con esta en vez de La verdad sobre el caso Harry Quebert

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