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Reseña: La ladrona de vestidos de Natalie Meg Evans

Alix acaba de llegar al París de los años 30 y tiene lo que hay que tener: talento para la moda, empeño y ambición. «Un día, las damas envueltas en pieles de zorro vendrán a mi tienda y me suplicarán que les permita comprar mis diseños», se dice mientras despierta miradas de admiración al bajar por la Rue du Louvre, pero la realidad se impone: el mundo de la alta costura tiene sus leyes y para triunfar a veces no basta con tener un buen par de tijeras en las manos. Los timadores de poca monta pronto se dan cuenta de la habilidad de Alix para copiar patrones y estampados, y la joven a punto está de caer en el tráfico de la falsificación de prendas, defraudando a los diseñadores que más admira.

¿Qué nos ha gustado? 
- Maravilloso elenco: los personajes de La ladrona de vestidos son fantásticos, tal vez incluso lo mejor de la novela. Tanto principales como secundarios están caracterizados a la perfección y el lector se siente conectado con ellos casi desde el principio.
- París, París: en cuanto a la contextualización, La ladrona de vestidos también da la talla. La autora prescinde de grandes pasajes históricos y por el contrario opta por los pequeños detalles y el retrato de costumbres para dar colorido al escenario estrella de la trama: la preciosa ciudad de París.
- Nada de seriedades: la prosa es otro de los grandes baluartes de la novela. La narrativa de Natalie Meg Evans no decepciona y la autora conduce los acontecimientos con mano firme y seguridad sin grandes errores estilísticos y con ciertos toque de humor.

¿Qué no nos ha gustado? 
- Principio a fuego lento: los primeros capítulos de La ladrona de vestidos resultan un poco lentos. Nada que sea insufrible pero algo más de dinamismo en las primeras páginas no habría venido mal a la novela.

1 comentarios :

Totalmente de acuerdo, los personajes y la ambientación son maravillosos, un lujo poder leer libros así!

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