martes

Reseña: La hija del dibujante de Katherine Govier

Ei, la tercera hija del famoso pintor Hokusai, vive en el Japón del siglo XIX durante el último shogunato del clan Tokugawa: un país aislado de toda influencia extranjera y donde rige la moral tradicional y una férrea censura, que mantiene al pueblo ignorante y supersticioso. Ei acompañará a su padre desde pequeña y crecerá rodeada de artistas, prostitutas, mercaderes, adivinos, cuentacuentos y artesanos que pululan por Yoshiwara, el distrito del placer de Edo, en una época difícil para quienes tratan de burlar una justicia que los castiga por inmoralidad de forma arbitraria.

¿Qué nos ha gustado?
- Contextualización sin errores: mejor incluso que el diseño de los personajes, La hija del dibujante sobresale por lo cuidado de sus escenarios. Llenos de detalles y rodeados de un aura de realismo histórico, destacan por su buena construcción y por la sensación de viaje en el tiempo que generan.
- Los secretos del gran artista: Hokusai es uno de los artistas nipones más reconocidos internacionalmente a pesar de que su vida sigue siendo un misterio para muchos occidentales. La hija del dibujante nos acerca precisamente este enigma, revelándonos detalles personales de este genial pintor y de su desconocida hija nunca antes conocidos, que ayudan a formarnos una imagen más realista de este legendario artista.

¿Qué no nos ha gustado? 
- Alargando el finalLa hija del dibujante peca de excesiva longitud. Katherine Govier extiende los acontecimientos de forma innecesaria haciendo que la trama quede dilatada en algunos puntos. Cien páginas menos habrían contribuido a que la novela fuera más dinámica.
- Lentitud asegurada: durante la mayor parte de la novela, la trama se desarrolla despacio. Los acontecimientos se desenvuelve casi con pereza lo que hace que el lector tenga la sensación de que la historia es demasiado plomiza.

0 comentarios :

Publicar un comentario