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Reseña: La redención de Gabriel de Sylvain Reynard

El desenlace de una de las series eróticas que mejor ha funcionado en todo el mundo El profesor Gabriel Emerson ha dejado su plaza en la Universidad de Toronto para iniciar una nueva vida junto a su amada Julianne. Está seguro de que juntos podrán enfrentarse a cualquier desafío, incluso a su deseo de ser padre.Pero el programa de doctorado de la joven pondrá a prueba los planes de Gabriel, ya que la dura vida de estudiante le roba demasiado tiempo. Cuando Julianne recibe el honor de dar una conferencia en Oxford, éste se muestra reacio, pues ambos tienen opiniones encontradas sobre la materia. Para complicar un poco más la relación, aparecen varios personajes del pasado empeñados en humillar a Julia y en sacar a la luz uno de los secretos más oscuros de Gabriel. Obligado una vez más a luchar contra sus propios demonios, éste iniciará una cruzada en busca de sus padres biológicos, lo que desencadenará una serie de acontecimientos que repercutirán en ambos y en los anhelos del profesor por formar una familia.

¿Qué nos ha gustado? 
- Prosa excelente: aunque la saga de Gabriel nunca se ha caracterizado por su pobreza estilística, hay que reconocer que este último libro supera con creces a sus antecesores. Sylvain Reynard imprime más sentimiento a sus palabras y los diálogos ganan en consistencia, dotando a toda la narrativa de una riqueza creciente.
- Hasta el alma: La redención de Gabriel es, muy posiblemente, el libro mejor construido de toda la saga. Los personajes, sobre todo Julianne, ganan en complejidad y riqueza y la trama en general mantiene un equilibrio sobresaliente entre romance, realismo y lección vital.
- Con los pies en el suelo: uno de los mejores aciertos de Reynard en La redención de Gabriel es que la trama nunca se pierde en idealismos innecesarios. La autora nos plantea la vida de Gabriel y Julianne después del “Felices para siempre” con el que concluyó El éxtasis de Gabriel con todos sus claros y los oscuros, dotando a la historia de un enorme realismo que evita cualquier posible final insulso y excesivamente edulcorado.

¿Qué no nos ha gustado? 
- Partes ralentizadas: en algunos capítulos, el ritmo narrativo decae. Nunca llega a aburrir, es cierto, pero sí existen algunos contrastes entre ciertas partes de la novela.

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