viernes

Reseña: Tras la pista del espejo de Buda de Don Winslow

Robert Pendleton es un genio de la química. Ha desarrollado un fertilizante que puede hacer rico a quien controle la fórmula. No es de extrañar que el Banco, su inversor exclusivo, quiera mantener un férreo control sobre su inversión. Pero la CIA también está interesada. Y el gobierno chino. Y unas cuantas organizaciones dudosas. Así que cuando Pendleton desaparece de una conferencia en San Francisco con los frutos de su investigación, Neal Carey entra en escena.

¿Qué nos ha gustado? 
- Todavía empezando: Tras la pista del espejo de Buda fue publicado años antes que Salvajes y Satori. Por eso en esta novela se nota todavía que el estilo narrativo de Don Winslow no está depurado. Los personajes, por ejemplo, no tienen la misma profundidad ni las caracterizaciones tan precisas de sus sucesoras.
- Estilo Winslow: Tras la pista del espejo de Buda es una novela a la que no le faltan momentos de acción y giros imprevistos para sorprender al lector. Todo esto hace de ella una lectura rápida y, sobre todo, muy entretenida que no decepcionará ni a los fans de Winslow ni a los lectores ocasionales de thrillers.
- Háblame: el punto fuerte de Tras la pista del espejo de Buda son los diálogos. Estos se convierten en el principal baluarte del autor y se aprovechan para insertar de forma muy acertada el humor y el sarcasmo tan propio de Winslow.

¿Qué no nos ha gustado? 
- Densidad histórica: en Tras la pista del espejo de Buda, Winslow inserta una gran cantidad de material explicativo a través del cual sumerge al lector en la historia presente y pasada de China. Aunque muy bien documentados, estos párrafos resultan, a veces, demasiado largos y detallados.

0 comentarios :

Publicar un comentario