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Reseña: Dies irae de César Pérez Gellida

La acción de este thriller negro con aroma histórico arranca donde termina Memento mori, en la peculiar ciudad italiana de Trieste. El que fuera hogar de James Joyce es el primer escenario que sirve de inspiración para retomar la obra de Augusto Ledesma. Hasta allí se trasladará Ramiro Sancho en su frenética persecución de un asesino en serie que parece haber acentuado su voracidad. Entretanto, a no muchos kilómetros de allí, Armando Lopategui "Carapocha" recorrerá las calles de Belgrado junto a su hija con el propósito de reconciliarse con un pasado del que no logra despojarse. Además, experimentaremos fugaces viajes en el tiempo en los que descubriremos cómo se fraguó la relación entre Pílades y Orestes.

¿Qué nos ha gustado? 
- Vaya desenlace: el final de Dies irae es, sencillamente, impecable. El autor nos sitúa al borde del precipicio literario, introduciendo un sinfín de giros inesperados que consiguen sorprender al lector y cerrar la trama a lo grande.
- Prepárate para leer hasta el final: Dies irae es una novela vertiginosa, de esas que cuando empiezas difícilmente puedes dejar. La intriga de la trama unida al ritmo sostenido que mantiene César Pérez Gellida contribuyen a que el lector devore cada página como si fuera la última.
- Manteniendo la forma: uno de los detalles que más nos gustó de Memento mori, la anterior novela de Pérez Gellida, fue el estilo del autor. A pesar de su corta trayectoria, el escritor ha demostrado con sus dos novelas que posee una prosa muy cuidada y bella, descriptiva pero no aburrida en detalles, directa y pulcra. En definitiva, una narrativa que deja buen sabor de boca al lector.

¿Qué no nos ha gustado? 
- Demasiado dato: el principal, y casi único defecto de Dies irae, es uno inevitable, por otro lado, con la trama de la novela: el excesivo número de datos, fechas y nombres que el autor aporta para contextualizar el argumento. Se nota que Pérez Gellida se ha documentado y mucho para hacer ver al lector la guerra de los Balcanes pero, a veces, tanto detallismo se hace excesivo.  

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1 comentarios :

Muchísimas gracias por la reseña. Me quedo con las observaciones sobre la prosa. Abrazos¡

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