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Reseña: Un mal necesario de Ian Tregillis

1940. En plena Guerra Mundial el destino de la humanidad se debate entre los alemanes y sus soldados sobrenaturales, por un lado, y los ingleses, apoyados por la organización Asclepia. Raybould Marshall llega del futuro en un intento desesperado por salvar a su familia y al mundo de las maquinaciones de unos y otros. Para conseguir su objetivo, adopta la falsa identidad del comandante Liddell-Stewart y contacta consigo mismo para encomendarle la misión de destruir la fábrica de Von Westarp, cuna de los superhombres del ejército nazi. A partir de ese momento el comandante Liddell-Stewart inicia una frenética carrera para evitar el fatal destino que acecha a su familia y neutralizar a las peligrosas fuerzas, tanto alemanas como inglesas, que llevarán al mundo a un cataclismo de muerte y desolación.

¿Qué nos ha gustado?
- Buen final: como novela conclusiva, Un mal necesario es una apuesta muy coherente y adecuada. Ian Tregillis imprime a la línea argumental un giro interesante sin perjudicar con ello el cierre de todos los interrogantes y preguntas abiertas en las novelas anteriores.
- ¿Qué pasará ahora?: uno de los principales aciertos de Un mal necesario es la habilidad con la que Tregillis maneja la incertidumbre y la intriga de la novela. El autor nos mantiene en vilo hasta el último momento, sin que podamos descubrir sus intenciones ni predecir los giros argumentales.
- Una serie que mejora: las novelas de Tregillis han ido mejorando poco a poco hasta llegar a un nivel de calidad muy alto. Con Semillas amargas presenciamos uno de los debuts literarios más prometedores, La guerra más fría fue una continuación que llegó a eclipsar incluso a su predecesora y Un mal necesario es una secuela que conserva la calidad de las anteriores intacta y añade una interesante vuelta de tuerca a la saga.
- Una red argumental inmaculada: Un mal necesario posee una trama intrincada y compleja que deslumbra por lo bien pensada que está y lo ensambladas que quedan todas sus piezas. No hay lagunas incoherentes y hasta los detalles mínimos adquieren un valor esencial.

¿Qué no nos ha gustado?
- Menos desarrollo personal: la gran diferencia de Un mal necesario con respecto a sus predecesoras es la reducción de la construcción psicológica de los personajes. Tregillis incide menos en los pensamientos y sentimientos del elenco y éste queda peor caracterizado que antes.

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