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Reseña: Si fueras mío de Abbi Glines

«Que un chico se enamore locamente de ti no es nada fácil. Sobre todo cuando ha estado enamorado de tu prima desde siempre.» Lana ha vivido toda la vida a la sombra de su prima Ashton, quien saca las mejores notas, tiene montones de amigos y físicamente parece una modelo. Y lo que Lana más ha envidiado: el amor de Sawyer, de quien ella ha estado secretamente enamorada desde pequeña. Pero las cosas han cambiado: ahora que su prima y Sawyer han roto, Lana tiene la oportunidad de que él se percate de que existe. Sawyer tiene el corazón roto. Ha perdido a su chica y a su mejor amigo. Pero entonces aparece Lana, la prima de Ashton, una muchacha tímida y dulce que ha pasado de niña… a mujer. ¡Y qué mujer! Sawyer no tiene claro si Lana va a poder curarle las heridas pero, quizá, si pasa tiempo con ella conseguirá poner celosa a su ex. Lo que empieza como un mero ligue se convierte en un atractivo juego de seducción. Sawyer y Lana tienen motivos diferentes para pasar tiempo juntos, pero sus encuentros acabarán por echar chispas… La mejor cura para el desamor es un romance apasionado.

¿Qué nos ha gustado?
- Una lectura veraniega: Si fueras mío es la novela perfecta para el verano. Ligera, amena y rápida, no plantea al lector grandes cuestiones trascendentales sobre las que reflexionar pero sí un buen entretenimiento para disfrutar mientras tomamos el sol.
- Más secundarios: en Si fueras mío, Abbi Glines concede más importancia y valor a los personajes secundarios que en El chico malo. Buena muestra de ello es el personaje de Lana que, en esta segunda novela, tendrá un papel más importante y contará con una caracterización más perfeccionada.
- Caliente: al igual que El chico malo, Si fueras mío es una novela romántica con unos claros toques eróticos que pondrá los niveles de pasión al rojo vivo. Las escenas sexuales son incluso más intensas que en el libro precedente asi que es mejor prepararse para una buena sucesión de escenas subidas de tono.

¿Qué no nos ha gustado?
- Cambiando: el personaje de Sawyer evoluciona en Si fueras mío de una forma radical. Pasa de ser el tipo de chico con el que toda chica desearía estar –amable, simpático, agradable– para convertirse en una segunda versión de su hermano que no encaja con la imagen precedente que teníamos de él.
- Adiós: aunque es cierto que Si fueras mío tiene a Lana y a Sawyer como sus verdaderos protagonistas, Glines olvida por completo a la pareja Beau-Ashton que pasan de ser el centro de la historia a convertirse en meros atrezzos de la trama.

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