lunes

Reseña: La tercera puerta de Lincoln Child

Jeremy Logan, profesor de historia en Yale y respetado enigmatólogo, recibe una propuesta de trabajo de su viejo amigo Ethan Rush. Porter Stones, un «buscador» de tesoros antiguos, ha reclutado a un grupo de arqueólogos y otros expertos para localizar la mítica tumba del faraón Narmer (también conocido como Menes), el primer faraón del Antiguo Egipto. Una inscripción sobre un trozo de cerámica indica que la tumba verdadera está bajo el Sudd, la enorme ciénaga que se extiende al final del cauce del río Nilo. Aquí Jeremy averiguará cuál será su papel en la exploración: investigar una serie de misteriosos accidentes que ponen en peligro la excavación.

¿Qué nos ha gustado?
- Retomando a Indiana Jones: desde el punto de vista argumental, La tercera puerta recuerda bastante a películas del estilo de Indiana Jones. Y es que el último trabajo de Lincoln Child se aleja bastante del estilo policíaco de sus últimos libros y se acerca, por el contrario, a un tipo de thriller histórico en el que se combinan enigmas, tumbas faraónicas perdidas e intereses encubiertos, muy del estilo de las primeras novelas de Child.
- Entretenida: La tercera puerta es una novela sin grandes pretensiones que no resulta tan frenética como algunos trabajos anteriores de Child, véase por ejemplo Dos tumbas, pero que es perfecta para entretener al lector unas cuantas horas gracias al dinamismo de la trama y al estilo distendido de la aventura en la que se ven inmersos los personajes.

¿Qué no nos ha gustado?
- Repitiendo los mismos clichés: ¿cuántas veces nos hemos topado con el héroe/profesor dotado con unos conocimientos históricos excepcionales o con el rico multimillonario que parece esconder oscuras intenciones a pesar de su bondadoso aspecto externo? Unas cuantas. Y aún así, parece que, a pesar de lo manidos que están estos estereotipos, a Child le da igual y vuelve a presentarnos los mismos personajes de siempre, sin grandes variaciones ni novedades de caracterización dignos de mención.
- Subiendo rápido pero fracasando: a pesar de que La tercera puerta arranca con unas enormes posibilidades argumentales que prometen drama y tensión, la novela empieza a hacer aguas a partir de la mitad del libro. La trama se vuelve predecible y manida, sin sorpresas suficientes como para mantener el interés del lector y con un terrible final que no convence en absoluto.
- Reciclando viejas ideas: según vamos adentrándonos en la trama da más la impresión de que lo único que ha hecho Child en este libro es reciclar algunas de las premisas presentes en sus anteriores novelas y adaptarlas a un nuevo contexto. La tercera puerta es sospechosamente parecida a Ciudad sagrada o a El relicario por lo que aquellos lectores que ya hayan leído alguna de estas novelas la mejor recomendación es que se ahorren la lectura de La tercera puerta.

Artículos relacionados
El laberinto de Osiris de Paul Sussman
La luz del día de Eric Ambler
Jack Reacher. Un disparo de Lee Child
La muñeca dormida de Jeffery Deaver

0 comentarios :

Publicar un comentario