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Reseña: Karoo de Steve Tesich

Bienvenidos al mundo de Saul Karoo, un guionista en la cincuentena, un cínico retorcido y egoísta, un mentiroso patológico. Lo único que hace bien es destrozar el trabajo ajeno: transforma guiones para amoldarlos a la fórmula hollywoodiense, salvarlos de la ruina económica y convertirlos en una ruina artística. Su vida da un vuelco el día que se embarca en su mayor excentricidad: dejar de pensar en sí mismo y hacer algo por otra persona. Entre carcajadas, acompañamos a Karoo en esta accidentada odisea, incapaces de separarnos de él. Porque aunque es totalmente detestable, Karoo también es terriblemente humano, una versión deformada de nosotros mismos, una víctima de sus miedos y sus defectos, un aspirante fracasado a la felicidad.

¿Qué nos ha gustado?
- En el interior de las mentes: Steve Tesich hace en Karoo una magnífica labor reconstruyendo la mentalidad y la psicología de los personajes. El autor nos adentra en sus pensamientos y en sus motivaciones y, aunque la mayoría de ellos no persigue unos objetivos demasiado loables, sí conseguimos sentir su forma de pensar y de actuar como algo real.
- El lado oscuro del hombre: Tesich ofrece al lector una visión muy pesimista sobre la condición humana, presentándonos unas historias personales en los que no hay espacio para la redención y en las que prima el tono melancólico y taciturno. Una lectura recomendable pero no para aquellos que busquen un libro para levantar el espíritu.

¿Qué no nos ha gustado?
- Dejando líneas inconclusas: a lo largo de la novela, Tesich va abriendo distintas líneas argumentales que confluyen y se entremezclan pero que no llegan a terminar de forma convincente. Al final, Karoo deja tras de sí un importante reguero de lagunas y vacíos sin respuestas que disminuyen la coherencia de la trama y que hacen que la historia en su conjunto quede un poco vana.
- Un protagonista difícil de encajar: Saul es una figura con la que es muy complicado empatizar. Su personalidad resulta tan poco llamativa y, en ocasiones, incluso desagradable que el lector no sentirá ningún tipo de atracción hacia él ni siquiera llegado el final de la novela.
- Personajes que van, personajes que vienen: Karoo es un desfile de personajes secundarios que aparecen y desaparecen con la misma facilidad, sin que exista una justificación para ello. Ninguno de ellos tiene una consistencia real y su presencia se limita a un par de episodios en los que pasan sin demasiada relevancia antes de volver a evaporarse en la nada.

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