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Reseña: Hollow Pike de James Dawson

Lis London decide empezar una nueva vida y se muda a casa de su hermana, que vive en Hollow Pike. Sin embargo, no todo allí es nuevo para ella: la floresta de este pequeño y misterioso pueblo, que esconde una historia inquietante, es la misma que aparece en sus escalofriantes sueños de las últimas noches: sueños cruentos en los que alguien trata de asesinarla. Ella quiere escapar de sus peores pesadillas, teme que puedan hacerse realidad...

¿Qué nos ha gustado?
- Creciente intensidad: el componente de suspense de Hollow Pike es uno de los principales aciertos de la novela. James Dawson conduce el misterio que rodea la trama con la dosis perfecta de intriga y tensión para que el lector quede anclado a la historia, deseoso de descubrir los secretos que esconde el pequeño pueblo.
- Un cuento oscuro para crecer: aunque Hollow Pike es una novela oscura y con cierto halo gótico, también es un maravilloso libro sobre la maduración adolescente. Los acontecimientos sobrenaturales son solo una excusa para plasmar, de una forma original, el cambio personal y psicológico que experimenta la protagonista, muy bien recogido, por otro lado, por Dawson.
- Un pueblo tenebroso: gran parte del encanto de Hollow Pike descansa en la atmósfera medio tétrica, medio de terror, que posee toda la novela. Dawson hace una muy buena labor de contextualización, presentando un entorno que consigue inquietar al lector y que contribuye, sin duda, a multiplicar el efecto lúgubre de la trama.

¿Qué no nos ha gustado?
- Personajes estereotipados: dejando a un lado a la protagonista, que sí posee una cierta evolución propia, el resto de figuras de Hollow Pike es muy poco llamativo. Todos ellos coquetean con los clichés más típicos de la literatura juvenil y ninguno posee la progresión ni profundidad necesaria para deslumbrar al lector.
- Prosa cuestionable: con poco más de diez páginas leídas, el lector empieza a percatarse de que Dawson tiene un gran problema con los adverbios de la novela. El autor utiliza tantos que la narrativa resulta muy empastada, lastrada por un exceso adverbial que lo único que hace es dificultar el fluir natural de la obra.

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