miércoles

Reseña: El rey fugitivo de Jennifer A. Nielsen

Tras superar una cruel competición a vida o muerte e innumerable intrigas, Sage tomó el trono. Unas semanas después, un intento de asesinato pondrá en peligro su vida y la seguridad del reino. A su alrededor se disparan los rumores de una posible guerra dentro de las murallas de Carthya. La única posibilidad de Sage para salvar el reino es desertar, dejar el trono y convertirse en el rey fugitivo.

¿Qué nos ha gustado?
- Un héroe que vuelve a brillar: uno de los grandes aciertos de Jennifer A. Nielsen en El falso príncipe fue sin duda la incorporación de un protagonista que destilaba carisma por los cuatro costados. En El rey fugitivo, Sage vuelve a ser la figura estrella sin que haya perdido un ápice de su fuerza narrativa, su autoconfianza y, sobre todo, de su inigualable ironía.
- Más interiorismo: a diferencia de El falso príncipe, El rey fugitivo juega más con la psicología de los personajes y con los sentimientos enfrentados que pasaron más bien desapercibidos en la novela precedente. Este cambio se aprecia sobre todo en la figura de Sage que revela de forma más explícita su yo interior, ganando así una creciente complejidad emocional y psicológica.
- Sarcasmo asegurado: por suerte, el estilo de Nielsen en El rey fugitivo ha cambiado bastante poco con respecto a El falso príncipe. La autora ha mantenido su prosa cómoda y el ritmo ágil de los acontecimientos lo que hace que la novela fluya sin grandes tropiezos estilísticos. Pero lo que más se agradece es el sarcasmo que Nielsen imprime en los diálogos y los pensamientos de Sage que nos harán reír con las mismas ganas que en El falso príncipe.
- El corazón de la novela: el núcleo esencial de El rey fugitivo vuelven a ser sus personajes. No solo Sage se erige como una figura excepcional sino también el resto del elenco sorprende y convence al lector pues derrocha una vez más personalidad propia y fuerza narrativa.

¿Qué no nos ha gustado?
- Menos suspense: como segunda novela, El rey fugitivo es un libro que realmente está a la altura de su predecesor y que no pierde la esencia ni la magia de éste. Aún así, el menor grado de suspense y la creciente linealidad de la trama hacen que esta segunda entrega de la saga carezca de la novedad y la frescura de su antecesora.

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