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Reseña: Dominación de C. J. Sansom

Han pasado doce años desde que Gran Bretana se rindió ante la Alemania nazi despues de la batalla de Dunquerque. Mientras la eterna guerra de Alemania contra Rusia se desarrolla en el este, los británicos se encuentran sometidos a un gobierno oscuro y totalitario: la prensa, la radio y la televisión estan controladas; las calles, patrulladas por violentos policías, y los judíos britanicos se enfrentan a mayores problemas todavía.

¿Qué nos ha gustado?
- Ambientación notable: C. J. Sansom hace un gran trabajo en cuanto a la ambientación de Dominación. La Gran Bretaña de los años 50 revive a través de las páginas de la novela gracias a las alusiones culturales, sociales y políticas que el autor va insertando poco a poco, sin agobiar al lector, pero con la seguridad de quien conoce la época y sabe reflejarla sobre el papel de forma impecable.
- Una realidad alternativa: Dominación es una ucronía a través de la cual el lector se adentra en una realidad histórica alternativa en la que Londres está bajo el control fascista y toda Gran Bretaña dominada por el gobierno germánico. El autor nos invita a presenciar una visión diferente y alternativa a la historia que resulta interesante por el juego de realidades y ficciones que se dan cita en la trama de la novela.
- Buen elenco: el grupo de protagonista que conduce Dominación resulta muy interesante. La mayoría de ellos, a excepción tal vez de Natalia que no consigue conectar con el lector en ningún momento, desarrolla un atractivo creciente que aporta credibilidad a la trama y realismo a los acontecimientos.

¿Qué no nos ha gustado?
- Lentitud histórica: en su intento por contextualizar el escenario, Dominación puede resultar demasiado detallista. Las explicaciones históricas que el autor va desgranando son tan minuciosas que, en más de una ocasión, tendremos la impresión de que son en realidad pequeñas lecciones de historia diseminadas por la trama.
- Demasiado largo, demasiados personajes: el principal defecto de Dominación es su excesiva extensión y el considerable elenco con el que cuenta la trama. Al final, el lector queda abrumado por el sinfín de acontecimientos que pueblan el argumento y el interminable número de personajes que no deja de crecer conforme avanza la novela.

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