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Reseña: Dios salve al muchacho de Robert B. Parker

Kevin Barlett, un muchacho de catorce años, ha desaparecido. Vivía en una de esas tranquilas zonas residenciales en las que aparentemente nunca pasa nada y en las que los chicos crecen felices y seguros. Pero él se ha esfumado sin dejar rastro. ¿Una fuga? ¿Un secuestro? Los progenitores contratan a Spenser para que les traiga de vuelta a su hijo y las pistas y giros inesperados se suceden: llega una nota pidiendo un rescate, el abogado de la familia aparece asesinado en casa de los padres, salen a la luz las extrañas amistades del muchacho, entre las que destaca un culturista al que el chico al parecer admiraba y con el que se podría haber fugado o que acaso sea su secuestrador.

¿Qué nos ha gustado?
- La llegada de una heroína: la inclusión de Susan Silverman como compañera de Spenser aporta un toque diferente al elenco de figuras. Esta nueva co-protagonista se convierte en la contraprestación perfecta de Spenser, tanto en personalidad como en forma de actuar y, través de ella, Parker desarrolla de manera más convincente la personalidad del carismático protagonista de la serie.
- Menos interiorismo: en Dios salve al muchacho, Parker recupera parte de la fórmula inicial que tenían las primeras novelas protagonizadas por Spenser. Ya no hay tanto interiorismo ni vacíos emocionales sino que, por el contrario, la intriga y el suspense ganan de nuevo protagonismo y sitúan a Spenser en plena acción.
- De lo mejorcito: aunque Parker es un reconocido y prolífico escritor, en Dios salve al muchacho parece haber condensado lo mejor de su trayectoria. Su último trabajo es una obra muy completa, mejor construida y pensada que algunas de las precedentes, y que sirve a modo de homenaje a un personaje y a una serie que muchos buenos momentos nos dejaron en los 70.

¿Qué no nos ha gustado?
- Recuperando algunos ingredientes pasados: la trama de Dios salve al muchacho no es demasiado original. De hecho, algunos de los acontecimientos nos recordarán bastante a algunas de las novelas precedentes de Parker, dándonos la impresión de que todo el argumento es un pequeño remix de historias pasadas, ligeramente modificadas para que resulten diferentes.

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