jueves

Reseña: Tengo que matarte otra vez de Charlotte Link

Tres violentos asesinatos a mantienen en vilo a la policía londinense. Si bien parece que todos ellos han sido cometidos por un único autor, ninguno de ellos parece tener un móvil claro y apenas si existe conexión entre las tres víctimas, dos mujeres de edad avanzada y el marido de Gillian Ward, madre de una adolescente y amante de John Burton, un expolicía que se vio obligado a dejar el cuerpo tras recibir una denuncia por acoso sexual y que decide investigar por su cuenta. Reuniendo pistas y nombres, John irá poco a poco descubriendo una historia de abusos, soledad y venganza sin sospechar que la próxima víctima está justo a su lado y que poco podrá hacer para salvarla…

¿Qué nos ha gustado?
- Manteniendo el hilo de suspense: Tengo que matarte otra vez es una novela que nos invita a seguir leyendo con cada página que pasamos. El suspense que rodea los acontecimientos se convierte en el principal atractivo y lo bien ensambladas que están todas las piezas aporta una mayor solidez al trasfondo del crimen y de la investigación que centra toda la novela.
- Culpabilidad múltiple: uno de los grandes aciertos de Tengo que matarte otra vez es el juego de despiste que Charlotte Link construye alrededor del crimen. Llega un punto en el que el lector no sabrá muy bien quién es el culpable de todos los posibles asesinos que la autora dispone en nuestro camino, lo que aumenta el interés y asegura que la intriga se mantenga hasta las últimas páginas.
- Personajes con proyección: a diferencia de Después del silencio, en Tengo que matarte otra vez se aprecia mejor la evolución de los personajes. Las figuras resultan más completas de lo que fueron en la anterior novela de Link, sobre todo, en el trasfondo psicológico, más completo y sólido.
- Descubriendo al culpable sin descanso: la rapidez que Link imprime a los acontecimientos hace que Tengo que matarte otra vez sea una obra con la que no nos será fácil aburrirnos. La trama se va complicando paulatinamente y el crimen irá ganando una complejidad creciente hasta el punto de que lamentaremos la corta extensión de la novela cuando ésta termine.

¿Qué no nos ha gustado?
- Precipitándonos: aunque si bien es cierto que Link cierra la trama de Tengo que matarte otra vez de una forma inmejorable, atando todos los cabos sueltos que se van abriendo a lo largo de la novela, el final resulta demasiado apresurado. La autora no se toma el tiempo suficiente para concluir de una manera progresiva todo el argumento y el lector tiene la impresión de que todo se desarrolla a una marcha forzada.

Artículos relacionados
La salvación de una santa de Keigo Higashino
No quiero matarte de Dan Wells
Palabras rotas de Karin Slaughter
Sacrificio a Mólek de Asa Larsson

3 comentarios :

Me encantó después del silencio así que no dejaré de leer esta novela ;)

IMPOSIBLE ENCONTRAR ESTE LIBRO EN ARGENTINAAAAAAAAAAA !

Publicar un comentario