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Reseña: Ríos de humo de Amitav Ghosh

Un abanico de seres de diversas razas y condición racial acaba, por diversos motivos, embarcándose en el Ibis, una gran nave que viaja de la India a Mauricio. Sometidos a las estrictas normas que rigen el barco, tratan de sobrevivir a un viaje difícil y mantener su dignidad. En septiembre de 1939 el Ibis se ve atrapado en una terrible tormenta. Cuando vuelve la calma la tripulación descubre que han desparecido cinco hombres. ¿Qué habrá sido de ellos? ¿Qué destino les espera?

¿Qué nos ha gustado?
- Bienvenidos a China: como ya demostró en Mar de amapolas, Amitav Ghosh tiene una facilidad sorprendente para adentrar al lector en las entrañas mismas de los escenarios en los que se desarrolla la trama. En esta ocasión, la acción se traslada a Canton, una pequeña región de China, en la que nos sentiremos tan inmersos como ocurrió con La India en Mar de amapolas.
- Siguiendo al opio: aunque Mar de amapolas y Ríos de humo no pueden considerarse como una continuación exacta una de la otra, ambas novelas mantienen un contexto similar. El opio sigue siendo el núcleo principal de Ríos de humo y los conflictos originados en torno a esta droga se convierten de nuevo en el motor del argumento. Aún así, no es necesario haber leído Mar de amapolas para entender el segundo trabajo de Ghosh, puesto que ambas se erigen como novelas autónomas.
- La sociedad del momento: una de las más importantes diferencias que se aprecian entre Mar de amapolas y Ríos de humo es la creciente importancia que Ghosh concede en su último trabajo a los aspectos sociales del entorno. Esto se debe, sobre todo, a que el autor hace mayor hincapié en el conflicto de tradiciones y enfrentamientos étnicos de la época de lo que hizo en Mar de amapolas.
- Ganando espíritu: desde el punto de vista de la construcción narrativa, los personajes de Ríos de humo resultan más completos que sus predecesores en Mar de amapolas. Ghosh ha perfeccionado las personalidades de todos ellos y sus comportamientos resultan más humanos y cercanos con el lector.

¿Qué no nos ha gustado?
- Creciente densidad: Mar de amapolas no es una novela sencilla y asequible para todos los lectores por lo complicado de su argumento y la prosa retorcida de Ghosh. No obstante, Ríos de humo es aún menos accesible ya que el enorme elenco de personajes, historias enrevesadas y largas descripciones de este libro hacen que la lectura se convierta en un paseo denso que hay que digerir con calma.

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