miércoles

Reseña: La biblioteca perdida de A. M. Dean

La Biblioteca de Alejandría no se ha destruido. Muy al contrario, su contenido se guarda celosamente desde hace siglos para evitar que caiga en las manos equivocadas. «La Sociedad» mantiene la paz mundial silenciando su existencia. Pero los intereses son muy grandes y puede que a pesar de tanto esfuerzo no se pueda evitar la catástrofe.Previendo su muerte, el prestigioso profesor Arno Holmstrand le envía una carta a una de sus colegas de la universidad, Emily Wess. La críptica misiva llevará a Wess a descubrir una conspiración mundial para derrocar al presidente de los EE.UU. Su búsqueda de la biblioteca perdida es la única manera de pararlo.

¿Qué nos ha gustado?
- A la carrera: La biblioteca perdida es un thriller de acción en el que las persecuciones y los enigmas históricos están asegurados. A. M. Dean imprime a los acontecimientos el suficiente interés narrativo como para que el lector se vea envuelto en un torbellino de descubrimientos y luchas de poder demasiado suculento como para que queramos abandonar la lectura.
- Sin demasiado detenimiento: la corta extensión de los capítulos y el estilo distendido de Dean, hacen que La biblioteca perdida sea una novela muy fácil de leer. No resulta rápida en exceso, como para saturar al lector, pero tampoco se detiene demasiado en descripciones plomizas ni en diálogos eternos, como para aburrirnos.
- ¿Sigue existiendo?: Dean plantea en La biblioteca perdida una interesante premisa en la que se pone en duda la destrucción real de la mítica biblioteca de Alejandría. Siguiendo el estilo detectivesco de autores como Dan Brown, el autor plantea pistas y datos históricos a través de los cuales va fraguando una realidad posible, que queda enmarcada en el delgado límite de la realidad y la ficción.

¿Qué no nos ha gustado?
- Increíble: para completar el argumento, Dean adereza la trama con ciertos detalles políticos que, pese a lo melodramáticos que pueden resultar, no acaban de convencer del todo. El escaso rigor de los hechos, unido a la falta de sustento real que tienen, hunde por completo este intento fallido de convertir La biblioteca perdida en un nuevo best seller polémico.
- Clichés y más clichés: no puede decirse que La biblioteca perdida sea el paradigma de la originalidad. Dean juega en la obra con un sinfín de estereotipos y fórmulas típicas del género thriller que hacen de La biblioteca perdida, sobre todo al principio, una novela poco arriesgada y, desde luego, muy convencional.

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