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Reseña: El sueño de las Antillas de Carmen Santos

A mediados del siglo XIX una joven española llega a Cuba recién casada, dispuesta a trabajar honradamente para salir adelante, pero el destino la llevará por caminos insospechados marcados por la prostitución, la pasión y la venganza.

¿Qué nos ha gustado?
- Una epopeya de lucha personal: El sueño de las Antillas es una novela de autosuperación y lucha que recuerda bastante a novelas precedentes como ¡Llama a la comadrona! de Jennifer Worth o El grito de la tierra de Sarah Lark. Las vicisitudes a las que se enfrenta Valentina sirven a la autora para transformar la trama en un canto a la vida y al futuro, en el que no faltan las emociones enfrentadas ni las traiciones. Un libro cargado de sentimentalismo que reivindica el drama épico más clásico.
- La prostitución al descubierto: la necesidad de Valentina por emprender una nueva vida en Cuba, adentrará al lector en una de las profesiones más antiguas del mundo: la prostitución. A través de su vida, presenciaremos todas las sombras y luces de este universo tan particular en el que no existen caballeros y en el que se irá revelando lo mejor y lo peor de la naturaleza humana.
- Viajando a la Cuba colonial: Carmen Santos aprovecha el ambiente colonial en el que se desarrolla la trama de forma muy conveniente. Sus ambientaciones son brillantes en la mayoría de los casos y el lector puede sentir la atmósfera del lugar, el colorido de los escenarios y la viveza de los habitantes de la isla sin necesidad de atravesar largas descripciones plomizas.

¿Qué no nos ha gustado?
- Piensas demasiado: en algunos puntos de la novela, da la impresión de que Santos se excede en las reflexiones personales de la protagonista. Muchas de ellas resultan repetitivas, reiteran las mismas ideas una y otra vez y hasta llegan a cansar por lo monótonas que son.

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