miércoles

Reseña: Palabras rotas de Karin Slaughter

Cuando aparece el cuerpo de una joven bajo las aguas congeladas del lago Grant, una nota que se encuentra bajo una piedra en las proximidades apunta a que se trata de un suicidio. Pero en muy poco tiempo, esta hipótesis da paso a otra mucho más posible: un brutal asesinato a sangre fría. La doctora del condado de Grant, Sara Linton, se ve envuelta en el caso casi sin quererlo. El principal sospechoso pide con desesperación reunirse con ella, pero cuando Sara llega a la comisaría de policía, se encuentra con que el sospechoso está muerto en su celda, y las palabras «no he sido yo» están escritas en las paredes. Poco después, el agente especial Will Trent regresa apresuradamente de sus vacaciones para investigar, tras la llamada de Sara, pero no contaba con topar con una pared de silencio. Y la única persona que podría ayudar a aclarar lo que realmente sucedió está muerta…

¿Qué nos ha gustado?
- Construcción meticulosa: con Palabras rotas, Karin Slaughter ha demostrado que su incursión en el género del suspense ha sido todo un acierto. El argumento está lo suficientemente bien construido como para atrapar al lector y mantenerle en vilo, sin que resulte demasiado previsible en ningún momento, y las capas que conforman la trama acaban unidas sin grandes fisuras entre ellas, muy bien ensambladas por parte de la autora.
- La verdad sobre nosotros: lo mejor de Palabras rotas es la caracterización que Slaughter hace de los personajes. No solo los protagonistas han ganado en complejidad con respecto a la anterior novela sino que, además, el resto de figuras, sobre todo el sospechoso principal, resultan personajes muy atractivos, con trasfondos propios muy bien pensados y construidos.
- Cuchicheando: Slaughter hace una labor excepcional al reconstruir con absoluto realismo la vida cerrada y enclaustrada de Heartsdale, el pueblo en el que se desarrollan los acontecimientos. La autora captura a la perfección la esencia de esta pequeña comunidad, sus prejuicios, sus cotilleos y su vida, con todas sus contradicciones, hasta conformar un retrato de la vida rural con el que todos nos sentiremos identificados.
- Una continuación encubierta: algunos de los acontecimientos de Palabras rotas tienen su raíz en las novelas anteriores de Slaughter. Aunque la lectura de estas obras puede hacer de Palabras rotas una lectura más completa, tampoco es estrictamente necesario puesto que la autora sabe muy bien cómo cubrir las lagunas argumentales con bastante efectividad, ayudando a los nuevos lectores a insertarse en la historia sin demasiados problemas.

¿Qué no nos ha gustado?
- Pruebas retorcidas: la resolución del crimen que centra la novela resulta, a veces, un poco forzado. Muchas de las pruebas que conducen finalmente al asesino son un tanto rebuscadas y la motivación del crimen tampoco encaja con la brutalidad de los actos lo que aporta a los asesinatos un cierto aire de irrealidad.

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