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Reseña: Los príncipes azules también destiñen de Megan Maxwell

¿Existen las segundas oportunidades en el amor? Adéntrate en la historia de Sam y Kate, de Michael y Terry, un cuento de hadas que se convierte en una pesadilla, una pesadilla que se convierte en un cuento de hadas, dos amantes destinados a reencontrarse a pesar de las trabas que les impone la vida. Una novela en la que los príncipes azules destiñen, pero las princesas también... ¿Te atreves a descubrirla?

¿Qué nos ha gustado?
- Dulce infidelidad: frente a las novelas románticas mas clásicas de Megan Maxwell, Los príncipes azules también destiñen se demarca bastante de sus antecesoras al presentar al lector una trama sobre el lado opuesto del amor: la infidelidad. La autora prescinde de las relaciones idealizadas que marcaron Casi una novela o ¿Y a ti qué te importa? y opta, durante la mayor parte de la novela, por algo más de realismo que en sus anteriores obras. Un cambio argumental que desmarca a Los príncipes azules también destiñen del bucle de clichés románticos en el que parecía haber caído la autora.
- Una infidelidad con humor: al igual que ya vimos en Casi una novela, Maxwell echa mano de un estilo ligero y ameno, muy propio del genero chick lit, en el que no falta el humor y las situaciones divertidas. Nos reiremos y disfrutaremos con los enredos amorosos y los malentendidos, sobre todo, los que se crean entre Michael y Terry, tal vez los mejores de toda la novela.
- Hawaii Bombay: en cuanto a la ambientación, se ha apreciado un importante salto de calidad entre Los príncipes azules también destiñen y sus antecesoras. Maxwell incide más sobre los escenarios –en este caso ubicados en el exótico Hawai– que ganan en importancia dentro de la trama y en fuerza narrativa.

¿Qué no nos ha gustado?
- Un final perfecto: los últimos capítulos de Los príncipes azules también destiñen son una exaltación demasiado edulcorada del perdón sin condiciones. Todo el realismo que prima en la trama se echa a perder en el final, en el que Maxwell vuelve a caer en los giros idealizados que son ya un toque característico de sus novelas.
- Simplismo de figuras: Maxwell sigue sin lograr dar a sus personajes la fuerza y la complejidad necesarias. Los protagonistas son planos, no tanto como en Fue un beso tonto, pero aún carentes de alma literaria y de entidad propia dentro de la trama.

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2 comentarios :

WOW que libro! Me encantó la historia y me enamoré de los personajes. Me emocioné muchas veces leyéndolo. Resumiendo: muy recomendable.

¡Has caído en las redes de Megan Maxwell!!! Es un lujo leerla. Una historia no perfecta que hace sentirte viva. Este amor tan inmenso de Sam por Kate que te estremece, la bonita relación entre hermanas, el "empujoncito" de Olivia, aprender de sus errores y perdonar a si mismo no es fácil para nadie. Gracias Megan por Olivia, kate, Terry, Michel y por supuesto por Sam. Muchas gracias.

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