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Reseña: Las poseídas de Betina González

Una chica nueva, Felisa Wilmer, ingresa en un colegio religioso para niñas en la zona norte de Buenos Aires. Recién llegada de Londres, Felisa se convierte en el centro de atención por su actitud rebelde y su mal comportamiento, rodeada además por el aura «poética» que le dan sus afi ciones artísticas, su perfecto inglés y su carácter tan cerrado como independiente. Al menos así la ve López, la narradora y protagonista, que no tardará en hacerse amiga suya. Las dos chicas viven entre las leyendas escabrosas que se cuentan sobre la historia del colegio, y algunos «peligros» más reales que se encuentran en sus cercanías. Poco a poco, López irá descubriendo la historia de Felisa y las razones de su comportamiento excéntrico y suicida, como de «poseída» por personas de su entorno.

¿Qué nos ha gustado?
- La adolescencia para adultos: son muchas las novelas sobre adolescencia dirigidas al público juvenil pero mucho menos numerosos los libros centrados en esta temática y dirigidos a un lector adulto. Sin embargo, con Las poseídas, Betina González parece haber querido romper con esta tendencia y propone una trama sobre adolescencia especialmente pensada para los más mayores, reflexiva y profunda, marcada por la rebeldía y el inconformismo, que hará a los adultos recapacitar sobre sus años más desenfrenados.
- Terror dictatorial: por debajo de la historia de maduración y crecimiento personal, González inserta de forma paralela una visión muy dramática y descarnada de la dictadura argentina. La autora no solo se explaya en las atrocidades cometidas en esta época sino que, además, utiliza esta realidad como desencadenante del proceso de crecimiento personal que experimentan los protagonistas.
- Claridad ante todo: la prosa de González en Las poseídas está marcada por la sencillez, que aporta a la narrativa amenidad, sin descuidar, por otro lado, la elección del vocabulario y el uso del lenguaje. La autora demuestra en su último trabajo un empleo cuidadoso y metódico de la lengua que se deja sentir desde el primer diálogo hasta el último.

¿Qué no nos ha gustado?
- Adolescencia pausada: Las poseídas no es una novela demasiado distendida y fácil de leer. Los acontecimientos se desarrollan con bastante lentitud, recreándose en los detalles y reflexionando sobre la realidad con una pausa excesiva, en algunos casos.
- Confusión argentina: la utilización del español argentino, sobre todo en los diálogos de la novela, puede producir alguna que otra confusión a lo largo de la novela. A la inclusión de vocablos propios del país, se une la escritura diferente de algunas palabras e incluso tildes que cambian de emplazamiento, lo que, sin duda, puede desconcertar al principio a más de un lector.

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2 comentarios :

"Confusion argentina"? Desde cuando se considera un defecto lamentable que un escritor argentino utilce el espanol de Argentina? Si esto te resulta desconcertante, recomiendo que evites la obra de Borges, Cortazar, Bioy Casares, y muchos mas!

Si el texto ha dado a entender que Revista Krítica desdeña las obras argentinas, lo lamentamos profundamente. Pero no era esa nuestra intención. Consideramos que Borges, Cortázar y muchos de los autores argentinos son auténticos maestros de las letras y no pretendíamos ni faltar al respeto a esos escritores ni a su obra pues son un referente en el sector y en la historia de la literatura. Lo único que hemos puntualizado en la reseña es que, para el público español, que es el destinatario mayoritario de nuestro medio, muchos giros propios de Argentina pueden resultar confusos por la falta de uso que tienen en España. Nada más. No hemos criticado con ello el estilo narrativo de la autora que, por el contrario, hemos incluido entre los puntos fuertes de la obra. Solo nos hemos limitado a matizar la POSIBLE confusión terminológica de algunos vocablos y el desconcierto, natural, por otro lado, que esto puede causar en el lector hispano. Además, las apreciaciones negativas que se hacen en las reseñas no son NUNCA "defectos lamentables" sino aspectos que, a juicio de los críticos y expertos literarios que trabajan en la redacción pueden ser matizados. Volvemos a reiterar nuestra disculpa por el malentendido que el texto ha podido causar.

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