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Reseña: La salvación de una santa de Keigo Higashino

Un asesinato que parece imposible, tan meticuloso como terrible, cometido por unos motivos aún más estremecedores. La víctima, Yoshitaka Mashiba, un rico empresario de Tokio, muere un domingo cuando está solo en su casa. Ha sido asesinado con una taza de café envenenado. Estaba a punto de abandonar a su esposa, Ayane Mashiba, que se convierte en la principal sospechosa. Pero Ayane tiene una férrea e irrefutable coartada: cuando su esposo murió ella estaba a más de cien kilómetros de distancia. ¿Cómo llegó, pues, el veneno a la taza de café?

¿Qué nos ha gustado?
- Un dúo sobresaliente: en La salvación de una santa, Keigo Higashino se centra más en el desarrollo de los personajes de lo que hizo en La devoción del sospechoso X, dotándoles de una caracterización más compleja y profunda que en su anterior obra. Aún así, Utsumi y, sobre todo, Kusanagi vuelven a ser, como ya fueron en La devoción del sospechoso X, los personajes estrellas de la novela. La pareja de detectives forma un tandem perfecto y la mezcla de personalidades que supone el trabajo conjunto de ambos dota a la historia de una mayor riqueza tanto argumental como de personajes.
- Los buenos, los malos: al igual que ya hizo Higashino en La devoción del sospechoso X, La salvación de una santa concede a todos los personajes una participación activa en la trama. El argumento no se limita solo a la investigación llevaba a cabo por Kusanagi y su equipo sino que también ahonda en las vidas del resto del elenco, incluido el asesino, lo que hace que la trama sea más completa, enriquecida por las múltiples perspectivas que se van entremezclando.

¿Qué no nos ha gustado?
- Demasiado hablar y poco hacer: uno de los detalles que más llama la atención de La salvación de una santa es la cantidad de diálogos que tiene la novela. Hay muy poca narración y contadas descripciones pero, desde luego, las conversaciones entre personajes son excesivas y constantes. En algunos puntos de la novela, da la impresión de que no ocurre realmente nada más allá de los intercambios verbales estáticos que se producen entre los personajes.
- La casa por el tejado: algo que sí se echa en falta en La salvación de una santa, y mucho, es una mayor dosis de misterio. El lector empieza la lectura sabiendo de antemano quién es el asesino y cuáles son las razones por las que cometió el crimen por lo que la investigación de Kusanagi y compañía no aporta realmente nada a la trama que no sepamos de antemano, reduciendo de forma considerable el suspense de la novela.
- Un paso por detrás: aquellos que ya leyeron La devoción del sospechoso X en su momento, es mejor que se enfrenten a la lectura de La salvación de una santa sin la idea de que ambas están a un mismo nivel de calidad. La devoción del sospechoso X es, sin duda, mejor novela que La salvación de una santa y una carta de presentación más perfeccionada del autor.

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