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Reseña: El jardín de los perfumes de Kate Lord Brown

En la zona montañosa de Valencia, una casa olvidada guarda sus secretos. Abandonada desde que las tropas de Franco arrasaron España en 1936, sus paredes se han desmoronado y el jardín ha sido invadido por la maleza. Guiada por una serie de cartas y una llave que su madre le ha dejado en herencia, Emma Temple abandona su trabajo como perfumista en Londres para devolver su antiguo esplendor a la ahora ruinosa casa de campo. A medida que esta va revelando sus secretos, Emma se sumerge cada vez más en la historia de su abuela, una enfermera británica que pasó la Guerra Civil en España como voluntaria. Pronto comprende que una cosa es querer dejar atrás el pasado y otra muy distinta que este te lo permita.

¿Qué nos ha gustado?
- Manteniendo el equilibrio: la trama de El jardín de los perfumes se divide en dos líneas argumentales muy diferentes entre sí que mantienen un enlace claro entre ellas. La dura supervivencia de Freya, Charles y Rosa en plena Guerra Civil se contrapone con la búsqueda personal de Emma en el presente, y ambas historias comparten el mismo interés y atractivo, sin que prime una por encima de la otra. Y es que, sin duda, Kate Lord Brown logra equilibrar ambos dos planos con bastante acierto.
- La fragancia de las flores: la capacidad de Lord Brown para plasmar sobre el papel los olores que rodean a Emma en su finca valenciana y acercarlos al lector recuerdan bastante a la prosa de M.J.Rose en El libro de las fragancias perdidas. Al igual que ya vimos en esta novela, El jardín de los perfumes está imbuida de fragancias a flores y perfumes que envuelven la lectura gracias a las vívidas descripciones, sencillas pero muy evocadoras, que la autora hace del entorno floral en el que se mueven los personajes.
- Queriéndonos: El jardín de los perfumes es, ante todo, un canto a las relaciones humanas y personales, que se entremezclan en la trama, superando incluso a los propios acontecimientos. El amor entre Emma y Luca, la amistad de Rosa, Freya y Macu y, sobre todo, el instinto maternal que se crea entre Emma y Lobby. Lord Brown conforma un entramado de lazos sentimentales que une y separa a los personajes y que gana en intensidad con cada página que pasa, hasta convertirse en el verdadero acierto de la novela.
- El misterio de una casa abandonada: aunque El jardín de los perfumes puede ser considerada una novela a medio camino entre el género histórico y el realista, lo cierto es que la obra posee también un importante componente de suspense que aporta un interesante aliciente al argumento. El misterio que rodea la mansión de Emma en Valencia y la conexión de esta casona con la familia Temple dota de un cierto halo de intriga al libro y consigue implantar la incertidumbre en el lector durante la mayor parte de la obra.

¿Qué no nos ha gustado?
- Conexión complicada: los primeros capítulos de El jardín de los perfumes son muy difíciles de digerir. Lentos, carentes de acción o intriga y con un aluvión de personajes que acaba por sobrepasar al lector, el arranque no es lo mejor que tiene la novela, precisamente. Y si a esto le sumamos los rápidos cambios temporales con los que empieza la trama, la impresión de que Lord Brown no ha trabajado con igual meticulosidad en los primeros capítulos que en los últimos se acrecienta.

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1 comentarios :

Se ve una historia muy bonita, quizás en principio lo complicado de la conexión sea un tema que el autor en futuros lanzamientos pueda arreglar, pero el tema se ve muy interesante y bonito, pues recuperar casas de campo y conocer todos sus misterios debe ser algo que impacta la curiosidad.

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