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Reseña: La joven del acantilado de Lucinda Riley

Cuando Grania Ryan pierde el bebé que esperaba, abandona a su novio Matt y su trabajo de escultora en Nueva York para refugiarse en la casa de sus padres en un pueblo pequeño de la costa irlandesa. Una figura diminuta descalza al borde del acantilado, una melena pelirroja que se levanta con las ráfagas de viento, un vestido blanco hasta los tobillos... así es la niña la primera vez que Grania Ryan la ve. "Si le digo algo podría asustarse y caer, pero igualmente la podría arrastrar el viento", piensa. Grania se ha refugiado en la casa de sus padres en Irlanda después de que la relación con su novio en Nueva York haya terminado. Allíentablará una íntima amistad con la niña, Aurora Lisle, y su padre, viudo. Sin embargo, esta inesperada amistad se topará con un imprevisto: un resentimiento profundo entre las dos familias de cuyo origen nadie quiere hablar. ¿Podrá la joven del acantilado reconciliarlas y hacer que olviden el pasado?

¿Qué nos ha gustado?
- Uniendo las historias: si algo caracteriza La joven del acantilado es la compleja construcción argumental que posee la novela. La trama es un enorme puzzle en el que se relacionan muchos hilos interconectados pero independientes, al mismo tiempo, que el lector tiene que ir uniendo poco a poco según se va desarrollando la trama. La historia de Grania y Aurora, la vida pasada de los Lisles y los Ryans, la trágica existencia de Lily. Cada detalle tiene de alguna forma una importancia esencial en la novela y el lector irá descubriendo lo perfectamente engranado que está todo según va avanzando en la historia.
- Pasando de la guerra al presente: Lucinda Riley traslada al lector del ayer al hoy, mostrando en el intento todas las contradicciones y cambios experimentados entre ambas épocas. La autora sabe capturar con la misma intensidad ambos planos temporales, con un estilo sencillo en ambos casos pero muy descriptivo que nos permite adentrarnos en el pasado y en el presente de forma simultánea.
- En vuestros zapatos: la caracterización que Riley hace de los personajes es, sin duda, lo mejor que tiene la novela. Tanto las figuras del presente como las del pasado aparecen en la obra imbuidas de una personalidad muy particular que permite al lector sentir una cierta empatía con todas ellas. Especialmente destacado es el personaje de Grania, la protagonista de la novela, y una de las figuras en las que más se aprecia la evolución personal y narrativa.
- Historias de familia: La joven del acantilado sigue la línea de las grandes novelas de sagas familiares, tales como Llegaré hasta ti de Tara Hyland. Riley combina intrigas, luchas personales y mucho romance en una trama que mezcla un poco de cada género y que gustará a la mayoría de lectores por la diversidad temática y la sencillez estilística de la autora.

¿Qué no nos ha gustado?
- Prediciendo las “sorpresas”: La joven del acantilado es una novela que, difícilmente, puede sorprendernos o hacer que el lector deje escapar una enorme exclamación. La mayoría de los giros son bastante previsibles y según vamos avanzando, ya se va vislumbrando cómo irá encaminando Riley los acontecimientos. La única excepción es el final de la trama que sí guarda un as en la manga que conseguirá despertar nuestro asombro.

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1 comentarios :

El libro que más me ha gustado hasta el momento de todos los que he leído

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