jueves

Reseña: Tierra de David Vann

La nueva novela de David Vann abandona Alaska, el mítico territorio explorado en Caribou Island, para instalarse en la soleada California. Allí, el joven Galen vive con su madre en un ambiente familiar en plena descomposición. La disputa por una sustanciosa herencia será la causante de tensiones domésticas y la sombra de la fatalidad planea sobre sus cabezas...

¿Qué nos ha gustado?
- La oscuridad emocional: Tierra es una novela bastante oscura, a través de la cual el autor nos adentra en el complejo mundo de las emociones retorcidas y los sentimientos más ladinos. No es el típico libro para pasar un momento entretenido, sin mayores pretensiones, con final feliz y momentos estelares; es una novela para reflexionar, sesuda y a veces incluso densa, pensada para lectores exigentes y no para un público que busque una obra divertida y amena.
- Perdidos en el abismo: el protagonista de Tierra, Galen es una figura muy compleja, construida con meticulosidad por David Vann y perfilada en un oscuro universo personal muy logrado. Al igual que ocurrió con Gary e Irene de Caribou Island, posee sus propios fantasmas, a los que combate mientras lucha por sacar adelante su vida, y la evolución que experimentan dentro de la novela le convierte en un protagonista dramático pero, sobre todo, muy humanizado.
- Viviendo en California: las descripciones del entorno que Vann inserta en la novela son, sencillamente espectaculares, pensadas y construidas para deleitar todos los sentidos del lector. La facilidad con la que el autor evoca los vastos territorios de California, la belleza y el peligro de los desiertos y la espectacularidad de las zonas casi vírgenes de la región acaba siendo uno de los principales aciertos de la novela.
- Un estilo elevado: la prosa de Vann es una explosión lingüística que mezcla a partes iguales la belleza sentimental, la oscuridad, la pasión oculta y la tristeza. El autor sabe cómo tocar la fibra sensible del autor y cómo hacerle sentir aquello que sienten los personajes hasta el punto de que la tristeza de estos pasa a nosotros con la misma intensidad, gracias a la prosa detallada y preciosista de Vann.

¿Qué no nos ha gustado?
- Encerrados en nuestra soledad: Tierra no es la novela más indicada si lo que queremos es disfrutar de una lectura optimista que mira a la vida con una sonrisa. La vida de todos los personajes es fría y oscura, depresiva y sin escapatoria posible a su desgracia; hasta el entorno en el que se encuentran, marcado por la soledad y el aislamiento, contribuye a crear en atmósfera de tristeza a lo largo de toda la novela, que no desaparece ni siquiera en el final.

Artículos relacionados
Antes de partir de Jessica Warman
Después del terremoto de Haruki Murakami
El hilo invisible de Laura Schroff y Alex Tresniowski
Americana de Don Delillo

0 comentarios :

Publicar un comentario