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Reseña: Repentinamente sexy de Linda Francis Lee

Kate es una atractiva presentadora de televisión cuyo único pecado es seguir soltera a los veintisiete. Tal vez haya llegado la hora de abandonar a la ñoña y aburrida Katie y transformarse en una Kate sexy y divertida. Es en ese momento, en el que ha decidido dar un giro radical a su ordenada vida, cuando aparece su ex vecino y objeto de deseo: Jesse Chapman. Golfista, mujeriego y juerguista, es demasiado guapo y demasiado encantador para Kate. ¿O tal vez no? Olvidando los humillantes rechazos de los que fue víctima en el pasado, la vecina de la puerta de al lado va a ir a por todas para demostrar a Jesse lo rematadamente sexy que puede llegar a ser.

¿Qué nos ha gustado?
- Mejorando poco a poco: La trama de Repentinamente sexy empieza de forma un poco lenta, sin demasiados ganchos para atrapar al lector. Pero, conforme la novela va avanzando y el lector se va adentrando en los detalles de las vidas de los personajes y en sus pasados, el argumento mejora paulatinamente. Asi que el mejor consejo que puede darse antes de empezar a leer Repentinamente sexy es echar mano de paciencia y no desesperar al principio.
- Humor entre amigas: Linda Francis Lee utiliza en Repentinamente sexy un humor sarcástico y picante que adereza la prosa, sobre todo los diálogos, y que seguro despertara la risa del lector. Especialmente divertidos son los emails que se intercambian Katie, Julia y Chloe que no solo sirven para mostrar la profundidad de su amistad sino también el lado mas divertido de la relación de Kate con Jesse.
- Amor profundo: aunque la portada de la obra puede inducir a error, Repentinamente sexy o es uno de los muchos clones de la saga Cincuenta sombras de Grey. Ni de la cultura sadomasoquista. De hecho, la obra tiene más de novela romántica contemporánea que de erótica, y esto no solo se aprecia en las pocas escenas de sexo que tiene la obra sino también en la prioridad que la autora ofrece a la sensualidad y la atracción frente a la sexualidad.

¿Qué no nos ha gustado?
- Un niño surrealista: Travis, el hijo de Kate, tiene, teóricamente once años. Pero, en realidad, su personalidad sabelotoda y demasiado madura, le hace aparentar veinte años más de los que tiene, lo que le convierte en un caricatura a medio camino entre la infancia y la etapa adulta.
- Alargando de forma innecesaria: Repentinamente sexy es un libro que se hace largo y, a veces incluso monótono. Se aprecia muy bien que Lee ha insertado casi con calzador páginas de más que acaban por cansar al lector y ralentizan el ritmo, que habría ganado en intensidad con cien páginas menos.

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