miércoles

Reseña: Antes de partir de Jessica Warman

Aquella noche durmieron seis personas en el barco. Por la mañana solo quedaban cinco. Elizabeth Valchar celebra los dieciocho años con sus cinco mejores amigos en el barco de sus padres. Allí se quedan a dormir. De madrugada, un ruido constante la despierta, como un golpeo pesado, de algo vivo contra el barco, un pez grande quizá atrapado entre el muelle y la popa... Hace frío en la cubierta y Elizabeth se agarra con fuerza a la barandilla. Al llegar justo encima del sonido, mira hacia abajo y ve una persona, una chica como ella, empapada, anegada, boca abajo.

¿Qué nos ha gustado?
- ¿Viva o muerta?: el mayor acierto de Jessica Warman en Antes de partir es la forma con la que la autora mantiene el suspense en la novela. Desde el principio, no dejamos de preguntarse si, realmente, la protagonista está viva o no, y si su historia es algo real y fruto de su imaginación. Este juego con las dobles apariencias y el misterio está muy bien pensado por parte de la autora y consigue mantener en vilo al lector hasta el final.
- Segundas oportunidades: Antes de partir es una novela muy reflexiva, perfecta para aquellos lectores que busquen una lectura con dobles significados y con mensajes profundos en segundo plano. Warman nos invita a recapacitar, a través de la vida de Liz, sobre los errores personales, el perdón o la culpa, sin perder de vista, además, cuestiones de actualidad como el alcohol o las drogas. Unas temáticas de trasfondo que aportan un toque más complejo a la dramática historia de la protagonista.

¿Qué no nos ha gustado?
- Unidimensión personal: Liz, la protagonista de Antes de partir, no es una figura que deslumbre, precisamente, por su complejidad. No resulta cercana ni siquiera en las primeras páginas de la novela y, aunque Warman se esfuerza por dotarla de una presencia particular dentro de la novela, su voz como narradora nunca termina de encajar con el lector ni con la historia.
- Repitiendo lo mismo: el estilo de Warman es, tal vez, lo peor que tiene la novela. La autora no consigue conducir la trama de una forma fluida y su prosa avanza con altibajos estilísticos demasiado marcados. Esto se aprecia, sobre todo, en la tendencia repetitiva de su narración, que empaña la historia, mientras Liz se pierde, una y otra vez, en la descripción de los mismos acontecimientos, casi con las mismas palabras, en diferentes intervalos del libro.
- La vida contemplativa: Warman realiza en Antes de partir un interesante relato sobre la depresión, la pérdida de identidad y, sobre todo, sobre los trastornos alimenticios. Pero, aunque la autora ofrece una panorámica muy atrayente sobre todas estas patologías, la novela se desarrolla con tanta lentitud que, al final, el lector acaba por perder el hilo argumental que subyace en la historia, enturbiando el complejo retrato psicológico que Warman hace en la novela.

Artículos relacionados
Desde mi cielo de Alice Sebold
Si no despierto de Lauren Oliver
Frío de Laurie Halse Anderson
Por trece razones de Jay Asher

0 comentarios :

Publicar un comentario