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Reseña: Al viento y al azar de William Mebarak

Al viento y al azar es un libro versátil y heterogéneo donde el autor deja entrever su alma de poeta y cuentista. Este libro está cocinado con dos ingredientes: el viento, que inspira su prosa fresca y natural, y el azar, que sorprende gratamente al lector con la «deliciosa incongruencia» de sus temas. Libro variopinto, que reúne historias cortas, recuerdos, pensamientos y poemas. Prosa ligera y divertida sobre sus «amores volátiles» de juventud, reflexiones sobre temas de política, medio ambiente y problemas de la sociedad actual. Sin olvidar; las referencias a Colombia y en especial a Barranquilla, su ciudad adoptiva, siempre presente en sus sueños y evocaciones; y una especial mención a los años de formación escolar, cuando empezó su pasión por las letras.

¿Qué nos ha gustado?
- Una mirada al pasado, otra al presente: Al viento y al azar es un viaje a la juventud del autor pero también una visión crítica del hoy, una novela a medio camino entre la autobiografía y la reflexión socio-cultural contemporánea. William Mebarak nos adentra en su juventud, en su paso de un oficio a otro, y en su figura como padre de una de las artistas más famosas del panorama musical actual como es Shakira. Pero, a través de su vida, Mebarak imbrica también unas interesantes reflexiones sobre la política, la crisis económica o el medio ambiente, entre otros muchas temas de candente actualidad, que el autor no deja pasar sin lanzar antes una crítica mirada sobre ellos.
- Una prosa al viento: el estilo literario de Mebarak en Al viento y al azar está claramente influenciado por su formación periodística. El autor echa mano de una narrativa muy ligera y rápida, que no se pierde demasiado en retorcimientos lingüísticos ni en metáforas complejas y que aboga, por el contrario, por la sencillez y las raíces poéticas en todo momento.

¿Qué no nos ha gustado?
- Una mezcla de muchas cosas: Mebarak sintetiza en Al viento y al azar un poco de todo, desde poemas pasando por recuerdos del pasado, hasta terminar en pensamientos y reflexiones personales. Estas distintas líneas que acaban confluyendo en las páginas de Al viento y al azar resultan un tanto inconexas ya que el autor no las entrelaza entre sí de forma efectiva y, al final, parece que el libro es más bien una mezcla de distintos temas que Mebarak ha ido plasmando sobre el papel según fluían en su cabeza.
- Perdiéndonos en las reflexiones: Al viento y al azar es una obra marcada, sobre todo, por el desorden estructural. No existe un claro hilo argumental ni una historia estructurada por lo que, en más de una página, el lector sentirá que tanto pensamiento y tanto salto entre un recuerdo y otro, acaba por confundir el hilo general de la lectura hasta volverlo un poco caótico.

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