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Reseña: Un soplo de aire fresco de Don Winslow

Neal Carey no es un detective privado al uso. A los once años era un mocoso que hacía lo que podía para salir adelante en las calles de Nueva York y que se habría convertido en un delincuente si no hubiera sido por Joe Graham, un experimentado detective manco que le enseñó un par de trucos de la profesión y lo puso bajo la protección del Banco, una exclusiva institución de Nueva Inglaterra especializada en solucionar los problemillas de sus ricos socios y que desde entonces ha corrido con los gastos de la exclusiva educación de Neal. Han pasado los años, y ahora el Banco necesita la ayuda de Neal. Allie Chase, la hija rebelde de un destacado senador, ha desaparecido, y su padre no puede permitirse dejar cabos sueltos justo ahora que aspira a convertirse en el compañero de fórmula de Jimmy Carter. El problema es que Allie se ha escapado a Londres, y para llevarla de vuelta a casa Neal tendrá que infiltrarse entre los personajes más underground de la ciudad... y conseguir salir de ahí.Un soplo de aire fresco es la primera novela del autor de El poder del perro y la primera entrega de una serie protagonizada por el detective privado Neal Carey.

¿Qué nos ha gustado?
- El renacimiento del punk: una importante diferencia que se aprecia entre Un soplo de aire fresco y sus dos predecesoras, Los reyes de los cool y Salvajes, es la importancia que desempeña el escenario en la novela. El Londres rebelde y desenfrenado en el que se desarrollan los acontecimientos se convierte en un anárquico trasfondo que no solo sirve para aportar realismo a la historia sino que también muestra la esencia de una época en la que el punk y el rock estaban en su pleno apogeo.
- Un thriller para no aburrirse: como ya vimos en Los reyes de los cool y Salvajes, Don Winslow sabe construir tramas cargadas de intriga que no tardan en atraparnos. En Un soplo de aire fresco, el autor norteamericano mantiene esta misma premisa como base de su obra, convirtiéndola en una lectura rápida, con suficientes giros y sorpresas como para mantenernos atados a sus páginas hasta el final.
- El heredero de Chon: Neal Carey, el protagonista de Un soplo de aire fresco, es una figura que recuerda, en carisma y personalidad a Chon. Posee esa misma facilidad con las palabras y esa misma presencia arrolladora sin la cual la novela pierde bastante encanto. Además, el tándem que forma con Joe Graham termina de dotar a su persona del humor necesario para sobresalir, con creces, por encima del resto de personajes.

¿Qué no nos ha gustado?
- Un final decepcionante: aunque la trama de Un soplo de aire fresco es muy entretenida y está muy bien construida, Winslow no demuestra todo su potencial en la conclusión de la misma. Los últimos dos capítulos no solo se ven lastrados por un cierto surrealismo sino que contradicen, en cierto modo, muchos de los acontecimientos pasados y la coherencia de los personajes.
- Añadiendo extras innecesarios: la prosa de Winslow en Un soplo de aire fresco mantiene el humor seco en los diálogos y la narración rápida y distendida que ya vimos, sobre todo, en Salvajes. No obstante, en Un soplo de aire fresco las descripciones y pasajes informativos resultan más densos y menos dinámicos, haciendo que, en algunos capítulos, el ritmo se ralentice de forma innecesaria.

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