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Reseña: La muñeca dormida de Jeffery Deaver

En 1999, Daniel Pell asesinó a toda una familia. Sólo dejó viva a una niña, escondida entre sus muñecas. Los medios la bautizaron como «La muñeca dormida». Daniel Pell fue condenado a cadena perpetua y se ganó el mote de «El hijo de Manson». Como el célebre criminal, Pell también tenía una «familia», capaces de cometer los actos más terribles por él. La agente especial Kathryn Dance es una experta en análisis del lenguaje corporal: el arte de leer cada gesto, cada tic, y detectar mentiras o incoherencias en un testimonio. Cuando Dance se enfrenta a Pell, lo que percibe la deja horrorizada y, a la vez, fascinada. Pell no es un criminal común. Y cuando Pell se fuga de la prisión en una acción espectacular y perfectamente ejecutada, para iniciar una sanguinaria seguidilla de crímenes por todo el país, Dance debe utilizar todos sus recursos para atraparlo, aunque su propia vida esté en peligro.

¿Qué nos ha gustado?
- En suspense: Jeffery Deaver es un autor que sabe crear muy bien atmósferas de tensión creciente y ambientes impecables en los que nada pierde realismo y que mantendrán al lector al filo de la intriga. La rapidez con la que se desarrollan los acontecimientos hace que esta sensación de misterio no caiga tampoco en el aburrimiento.

¿Qué no nos ha gustado?
- Previendo por dónde vas: aunque La muñeca dormida cuenta con algunos giros que resultan bastante imprevistos y que el lector puede no anticipar, la mayor parte de la trama de la última novela de Deaver es bastante obvia. Esto se aprecia especialmente después de los brillantes primeros capítulos, tras los cuales todo el argumento pierde parte de su interés inicial debido a su previsibilidad.
- Detallismo excesivo: La muñeca dormida peca de un exceso de material informativo. Deaver introduce cada dos por tres largos párrafos cuya única funcionalidad parace ser demostrar al lector que el autor ha trabajado mucho el trasfondo de la novela. La mayoría de estos fragmentos informativos podrían haberse sintetizado en apenas unas líneas, favoreciendo, sin duda, el dinamismo de los acontecimientos principales.
- Viendo un catálogo de personajes tipo: La muñeca dormida es una novela que carece por completo de profundidad o complejidad en sus figuras narrativas. Deaver se ha dedicado a crear un cómulo de personajes tipo extraídos todos ellos de las novelas y películas policíacas, sin que ninguno consiga desligarse de esta imagen tan estereotipada en ningún momento.
- Siguiendo los pasos de Lincoln Rhyme: Kathryn Dance, la protagonista de La muñeca dormida, es una versión femenina de Lincoln Rhyme, el personaje más famoso de Deaver y protagonista de las muy recomendables El bailarín de la muerte y La silla vacía. Su personalidad es prácticamente una copia actualizada de su predecesor, sin que ofrezca nada nuevo que no hayamos visto ya en la saga Rhyme.

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