miércoles

Reseña: La gran fuga de Susan Elizabeth Phillips

Lucy Jorik siempre se ha cuidado muy bien de avergonzar a su familia, lo cual no es extraño, puesto que su madre es una de las mujeres más famosas del mundo. Sin embargo, acaba de abochornar, nada menos que el día de su boda, al hombre más perfecto que jamás haya conocido. Lucy huye de la iglesia, se sube de paquete en una moto destartalada y cubierta de pegatinas, y escapa hacia lo desconocido con un hombre cuya identidad es un misterio. Mientras todo el mundo la busca, Lucy tiene que encontrarse a sí misma. Rápidamente se da cuenta de que sus buenas maneras de siempre no le sirven con un hombre que ha convertido la rudeza en todo un arte?

¿Qué nos ha gustado?
- Bree como protagonista: en contraste con Lucy, la protagonista de La gran fuga, Bree, su mejor amiga, es cien veces más carismática que ella a pesar de que su presencia se limita a unas cuantas páginas tan solo. Su historia personal y sentimental, más compleja y emotiva que la de Lucy, atrapa el interés del lector sin problema hasta el punto de que desearemos que Susan Elizabeth Phillips hubiera profundizado más en este personaje secundario y se hubiera olvidado de Lucy.
- Con salto de calidad incluido: la primera parte de La gran fuga es bastante lenta y aburrida, sin nada especial para despertar la atención del lector. Sin embargo, una vez superada, la segunda parte es bastante más recommendable, con una inclusión creciente de temas sociales –las diferencias entre clases sociales, problemas raciales e incluso homosexualidad– y profundidad argumental.

¿Qué no nos ha gustado?
- ¿Os suena de algo?: escapar de una boda montada en una moto, esconderse en un paraje único con un lago como trasfondo o escapar de la prensa y fingir un embarazo. Estos son solo algunos de los temas que Phillips recicla de algunas de sus novelas anteriores como Nacida para seducir, Lo que hice por amor y Cázame si puedes e inserta, casi con calzador, en La gran fuga. Sin duda, la novela parece más bien un cúmulo de similitudes con obras, carente por completo de propuestas diferentes y originales.
- Recuperando siempre las mismas figuras: después de leer ya unas cuantas novelas de Phillips, el lector no tarda en percatarse de que la mayoría de ellas, por no decir todas, poseen los mismos personajes. El protagonista masculino cuya personalidad coquetea con la imagen de chico malo o falso chico bueno, la protagonista femenina traumatizada por una infancia difícil y el niño huérfano o abandonado que sirve de redención a ambos. En el caso de La gran fuga, este elenco no falta en la novela, demostrando una vez más que a Phillips le gustan demasiado los mismos personajes o bien que prefiere no variar demasiado la fórmula que tan bien le ha funcionado hasta hoy,
- Rumiando despacio: la prosa de Phillips en La gran fuga no resulta tan atractiva como lo fue en Una chica a la moda o en Este corazón mío. Esto no solo se debe a la pérdida del humor tradicional de la autora en los diálogos sino también a la excesiva importancia que se le concede a los pensamientos y divagaciones de los personajes, que acaban convertidos en bloques descriptivos cuya única funcionalidad es la de ralentizar el ritmo de la novela.

Artículos relacionados
Encuéntrame en el Cupcake café de Jenny Colgan
Una cita con mi vida Cecelia Ahern
El lago de los sueños de Lisa Kleypas
La boda de la temporada de Laura Lee Guhrke

0 comentarios :

Publicar un comentario