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Reseña: El tiempo entre nosotros de Tamara Ireland Stone

A mundos de distancia, ellos dos no tenían por qué conocerse. Pero un incidente conduce a Bennett a la vida de Anna y ambos se embarcan en un viaje lleno de romance y aventuras, concientes de que lo que hacen podría acabar en un par de corazones rotos. Bennett podría ser devuelto a su tiempo en cualquier momento. Con el tiempo en su contra, Anna y Bennett se ven obligados a preguntarse hasta dónde pueden forzar el destino, qué consecuencias están dispuestas a asumir por permanecer juntos y si su amor es lo bastante fuerte para enfrentarse a todas las pruebas.

¿Qué nos ha gustado?
- Dos enamorados con sobresaliente: tanto Anna como Bennett son dos personajes memorables. Ella es una protagonista excepcional, independiente y decidida, que deslumbra por la fortaleza con la que enfrenta su relación con Bennett y su condición de viajero temporal. Él es un personaje único, con una sensibilidad especial para entender los problemas ajenos y para enamorar al lector. Juntos, forman una pareja excepcional que aporta una riqueza inmejorable a la novela.
- Volviendo a los años 90: la mayor parte de la trama de El tiempo entre nosotros se desarrolla en los años noventa cuando se produce el flechazo entre Anna y Bennett. Tamara Ireland Stone hace una labor destacada al reconstruir con fidelidad todos los detalles de esta época, hasta el punto de que el lector regresará, gracias a la trama, al pasado más reciente para revivir aquellos últimos años del siglo XX con todo su esplendor.
- Mejorando los viajes temporales: El tiempo entre nosotros mantiene unas claras similitudes con la obra Más allá del tiempo de Audrey Niffenegger en la que también se juega con los viajes temporales y el amor imposible. Sin embargo, la novela de Ireland Stone es menos seria y más dinámica, pensada para un público juvenil en lugar de para el lector más maduro al que iba encaminada Más allá del tiempo.
- Amor y destino mezclados: El tiempo entre nosotros es una novela esencialmente romántica en la que prima por encima de cualquier otro elemento la relación entre Anna y Bennet. Sin embargo, Ireland Stone conjuga de forma muy acertada esta línea principal con otros ingredientes de tipo moralista que ofrecen más profundidad al romance central. Así, la propia habilidad de Bennett para viajar en el tiempo sirve a la autora como excusa para reflexionar sobre la fuerza del destino y, sobre todo, para dejar al lector un bonito mensaje sobre la capacidad personal de tomar decisiones.

¿Qué no nos ha gustado?
- ¿Qué quieres contarme, Brook?: bajo toda la trama principal, Ireland Stone inserta alguna que otra línea secundaria que ni aporta complejidad al argumento ni sirve de mucho dentro del mismo. El ejemplo más claro es la historia de Brook con la que el lector nunca llega a conectar realmente y que parece más un añadido insulso sin demasiado sentido.

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