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Reseña: El Infierno de Gabriel Sylvain Reynard

Una novela profunda y sugerente, llena de intriga, seducción y perdón. Tan enigmática como la identidad de su autor? El misterioso y atractivo profesor Gabriel Emerson, reconocido especialista en Dante, es un hombre torturado por su pasado y orgulloso del prestigio que ha conseguido, aunque también es consciente de que es un imán para el pecado y, especialmente, para la lujuria. Cuando la virtuosa Julia Mitchell se matricula en el máster que Gabriel imparte en la Universidad de Toronto, la vida de éste cambia irrevocablemente. La relación que mantiene con su nueva alumna lo obligará a enfrentarse a sus demonios personales y lo conducirá a una fascinante exploración del sexo, el amor y la redención. Con ingenio y sarcasmo, el autor cuenta la odisea de Gabriel a través de su particular infierno de tentación y amor prohibido.

¿Qué nos ha gustado?
- Una trama pensada hasta el milímetro: desde el punto de vista estructural, El infierno de Gabriel es una novela brillante. Sylvain Reynard consigue entrelazar las escenas con fluidez, sin que existan saltos incoherentes entre ellas ni incongruencias. Asi, incluso los acontecimientos que parecen servir al argumento como relleno, desarrollan una importancia esencial hasta conformar una obra magna en la que todo está perfectamente relacionado.
- Una heroína contradictoria, un héroe perfecto: Julianne es una protagonista a la que es difícil odiar o querer exclusivamente. Algunas veces su naturaleza tímida e introvertida hará que su forma de actuar resulte un poco insulsa; aunque en los momentos en los que su valor sale a relucir, se convierte en un personaje líder con fuerza y determinación que supera al resto. Gabriel, por el contrario, es un coprotagonista que no decepciona en ningún momento y que contrarresta con creces las fluctuaciones de Julianne.
- Romance profundo: El infierno de Gabriel nació originalmente como una versión adulta de Crepúsculo. Sin embargo, no nos dejemos engañar. Aunque éste fuera el punto de partida, la novela de Reynard no tiene nada que ver con la de Meyer. No es una obra sencilla de leer sino todo lo contrario. Las constante referencias a la Divina Comedia de Dante y la oscuridad que oscurece sus páginas, convierten a El infierno de Gabriel en una lectura densa que nos exigirá mucha atención para seguir la historia y entender los numerosos simbolismos que están presentes en este libro.
- No es solo una simple novela romántica: por lo general, las novelas del género romántico suelen estar ancladas por una prosa empobrecida, en la que se da más importancia a las explosiones sentimentales que al cuidado lingüístico. Sin embargo, El infierno de Gabriel contradice esta tendencia habitual ya que Reynard hace alarde de un estilo muy complejo y un vocabulario elevado que sorprenderá, sin duda, a los lectores más habituales de este tipo de novelas.

¿Qué no nos ha gustado?
- Sin importancia femenina: dejando a un lado a Julianne, el resto de figuras femeninas de El infierno de Gabriel son bastante superficiales. Ninguna consigue desarrollar la complejidad y el carisma de los personajes masculinos, que son el verdadero peso fuerte del elenco.

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5 comentarios :

Excelente crítica, bien fundamentada.
Pienso más o menos lo mismo.
Agregaría que hubiera sido mucho mejor que fuera un sólo libro.
gracias.

Muy buena critica, y como bien dices es una historia que nos reclama toda su atención... Con mucha carga erótica en sus palabras.

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

Buena crítica. Del estilo de esta y con una rica prosa, os recomiendo una novela que me ha fascinado desde su primera lectura, ya que la he repetido tres veces. Se llama Pasión entres sábanas blancas y está escrita por David Gaset. Combina el humor, romanticismo y una carga de erotismo que te eleva al universo sentimental como pocas novelas lo han hecho en mi. La recomiendo de veras.

Pues no estoy de acuerdo, a mí me pareció una novela pésima y aburrida.

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