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Reseña: El esplendor de Bizancio

¿Qué nos ha gustado?
- El nacimiento de Bizancio no puede entenderse sin la caída del imperio romano. Por eso, a modo de contextualización, la obra incorpora un breve resumen de La caída del imperio romano que, sin llegar a ser tan riguroso, sí sirve para entender el surgimiento de este nuevo imperio liderado por el hijo de Teodosio.
- A pesar de que el imperio bizantino era, en esencia, un heredero directo de Roma, su sociedad desarrolló unas particularidades culturales y sociales a las que, muy acertadamente, National Geographic se refiere en El esplendor de Bizancio y con las que el lector podrá ir entendiendo mejor las diferencias básicas entre ambos imperios.
- La capital imperial bizantina experimentó a lo largo de su extensa historia una importante transformación a la que National Geographic dedica un dossier entero. Desde su conformación como Bizancio hasta llegar a ser Constantinopla, se hace un repaso a los cambios fundamentales, arquitectónicos sobre todo, que sufrió la urbe hasta su caída definitiva.
- En el apartado de protagonista, la figura que mejor está tratada en El esplendor de Bizancio es la de Justiniano. National Geographic hace un repaso profundo a todo su imperio y, sobre todo, incide en los cambios sociales y políticos que supuso su llegada al trono.
- Una de las particularidades del imperio bizantino es la unión que se produjo entre política y religión. National Geographic dedica un apartado específico al análisis de esta conjunción que tan diferente fue en el imperio romano y que nos ayuda a entender el núcleo fundamental sobre el que se sustentó la sociedad bizantina.
- Muy interesante resulta el capítulo dedicado a la edad de oro de Bizancio en el que se disfrutaremos de la época de mayor esplendor del imperio tanto desde el punto de vista cultural como social.
- A modo de conclusión, es bastante acertado el dossier sobre la relación política- comercial de Venecia y Bizancio que, seguro, servirá de antecedente a las obras posteriores sobre la Edad Media y el Renacimiento.

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