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Reseña: Dexter. El asesino exquisito de Jeff Lindsay

Mientras contempla a su hija recién nacida en la maternidad de un hospital de Miami, Dexter Morgan siente que por primera vez podría renunciar al Oscuro Pasajero, la voz que desde su adolescencia le ha llevado a perseguir y asesinar a aquellos criminales que escapaban a la acción de la justicia. Pero una llamada de su hermana le devuelve a la realidad: la joven Samantha Aldovar ha desaparecido dejando una habitación empapada en sangre... y las primeras pistas apuntan a una banda de caníbales que podría liderar Bobby Acosta, hijo de un influyente político de la ciudad. Y esa no es la única sorpresa que aguarda a nuestro héroe...

¿Qué nos ha gustado?
- En la mente de Dexter: adentrarnos en la mente del protagonista de esta paradigmática serie es lo mismo que asistir a un monólogo interior cargado de humor, en el que destilan los juegos de palabras y los dobles sentidos. Diversión asegurada que deparará al lector unos momentos amenos en los que reírse sin complejos en compañía de los pensamientos rocambolescos de un asesino como Dexter.
- Deborah en primer plano: en el apartado de personajes, Jeff Lindsay vuelve a deslumbrarnos gracias a la creciente complejidad de las figuras narrativas de la novela. En Dexter. El asesino exquisito, no solo conocemos el lado más amable y bondadoso de Dexter, ese que permanece a la sombra del Oscuro pasajero, sino que, además, nos adentramos más y mejor en la personalidad de otros personajes que, hasta ahora, habían quedado relegados a un segundo plano. Esto se aprecia especialmente en el caso de Deborah que pasa de ser la esposa silenciosa del protagonista a convertirse en uno de los principales baluartes estructurales y narrativos de esta última entrega.

¿Qué no nos ha gustado?
- No estás a la misma altura: después de leer obras tan estupendas como Querido Dexter o El oscuro pasajero, todas ellas salidas de las manos de Lindsay, Dexter. El asesino exquisito se queda un poco rezagada con respecto a sus hermanas mayores. No llega a la calidad de estas y tampoco ofrece una trama que resulte esencial dentro de la saga. Es, simplemente, un añadido que no termina de engranar la máquina tan bien como sus antecesoras, aunque juegue con los mismos ingredientes.
- Cuesta encontrarte: uno de los principales defectos de Dexter. El asesino exquisito es su lentitud inicial. Lindsay se recrea tanto en el nacimiento de la primera hija del protagonista, que, al final, la trama resulta bastante insufrible durante los primeros capítulos. Por suerte, en cuanto pasamos el décimo episodio, el dinamismo propio de la serie vuelve a imperar por completo.
- Prepárate para el canibalismo: comparado con el resto de novelas de la saga, Dexter. El asesino exquisito resulta menos explícita que sus antecesoras en cuanto a las escenas de acción y asesinato. Sin embargo, Lindsay compensa con creces esta disminución de intensidad gore con unas fuertes escenas de canibalismo en las que el detallismo y la precisión pueden herir alguna que otra sensibilidad.

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