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Reseña: La verdad de la mentira de Elizabeth George

El inspector Thomas Lynley se queda perplejo cuando recibe la orden de infiltrarse para investigar la muerte de Ian Cresswell por petición del tío de la víctima, el acaudalado y poderoso Bernard Fairclough. Su muerte había sido archivada como accidental, y no hay indicios de que efectivamente, pudiera ser de otra manera. Tras pedir ayuda a sus amigos Simon y Deborah Saint James, Lynley pronto descubre que el clan Fairclough esconde múltiples secretos, mentiras y motivos suficientes para el asesinato.

¿Qué nos ha gustado?
- Manteniendo en alza los valores propios: La verdad de la mentira es una novela compleja donde las haya, muy del estilo de su antecesora, Cuerpo de muerte, que recupera algunas de las líneas temáticas que Elizabeth George ya insertó en sus anteriores obras pero con una perspectiva más madura y perfeccionada que estas. Además, el estilo narrativo de la autora se mantiene tan excelente como siempre, con unas descripciones brillantes de las campiñas inglesas y de los escenarios en los que se va desarrollando la trama.

¿Qué no nos ha gustado?
- ¿Dónde está el crimen?: aunque, en apariencia, La verdad de la mentira parece una novela de suspense en la que el asesinato de Cresswell es el centro de la trama, lo cierto es que el último trabajo de George se acerca más al realismo puro que a la literatura negra. De hecho, la autora prioriza tanto en la trama las relaciones entre los personajes y la lucha interna de sentimientos y pensamientos, que deja reducido el componente de suspense prácticamente a la nada.
- Es difícil descubrir algo: la investigación que Lynley y su equipo conducen para descubrir al asesino responsable de la muerte de Cresswell es lo más inconsistente de La verdad de la mentira. La constante repetición de preguntas en los interrogatorios o las interminables búsquedas de Havers en Internet convierten las indagaciones de los personajes en un ciclo del que ni siquiera ellos parecen capaces de salir.
- Estáis desconocidos: uno de los aspectos que más choca de La verdad de la mentira son los personajes. En Cuerpo de muerte ya conocimos a las figuras que protagonizan el último trabajo de George pero en esta ocasión su presencia literaria y sus personalidades desmerecen bastante. Lynley, Deborah, Simon y compañía han sufrido una importante transformación que les ha hecho pasar de un elenco de carismáticos personajes a un grupo de inconsistentes figuras cuyas acciones y comportamientos no siempre resultan coherentes con sus anteriores personalidades.

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2 comentarios :

Me parece muy acertada la crítica. Soy seguidora de Elizabeth George desde que publicó su primera novela y creo que con ésta cierra un ciclo sobre todo en lo que se refiere a su personaje principal el inspector Lynley, pues ya al final se vislumbra que cierra puertas para comenzar nueva vida. Creo que la autora piensa tomarse una etapa de reposo con respecto a estos personajes, porque leyendo en su página web ahora se dedica a escribir una nueva serie de personajes para "adultos jóvenes" con una mezcla de misterio y fantasía. Espero que pronto volvamos a tener a Lynley y compañía como en sus mejores tiempos....

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