viernes

Reseña: La espada maldita de Jon Courtenay Grimwood

Es el siglo XV y Venecia está en la cima de su poder. En esta ciudad, mezcla de opulencia y hedor a cloaca, aparece el primer vampiro en Europa, setenta años antes que Drácula. Atilo, el jefe de los Assassini del duque Marco, descubre a un muchacho agachado sobre un hombre al que acaba de matar. La velocidad a la que huye el muchacho le asombra. Y Atilo sabe que tiene que encontrarlo, no para matarlo, sino porque finalmente ha encontrado a alguien digno de ser su aprendiz.

¿Qué nos ha gustado?
- Casi inmersos en Venecia: Jon Courtenay Grimwood ofrece en La espada maldita un escenario fantástico muy bien trabajado que, aunque no responde por completo a la realidad histórica, sí conserva un parecido excepcional con la Ciudad de los canales durante sus años de mayor esplendor. De hecho, aquellos lectores que no conozcan en profundidad la historia de Venecia pueden incluso confundir La espada maldita con una novela histórica más que con una obra de género fantástico.
- Revelando quién soy poco a poco: uno de los mayores aciertos de La espada maldita es el progresivo descubrimiento de los personajes que Grimwood ofrece al lector. El escritor no se limita a presentar todas las figuras centrales al inicio de la obra sino que sus diferentes personalidades, trasfondos y pasados se van desvelando paso a paso, hasta el punto de que el lector se verá inmersos en sus existencias sin casi esfuerzo. Especialmente interesante son los personajes de Tycho, Atilo y Alexa, los más carismáticos, sin duda, de la novela.

¿Qué no nos ha gustado?
- Dame un respiro: el inicio de la trama de La espada maldita resulta un poco agobiante para el lector por la gran cantidad de acontecimientos que Grimwood introduce durante los primeros compases del libro y la excesiva rapidez con la que los desarrolla. Por suerte, este principio tan acelerado se ralentiza poco antes de la mitad de la obra, dando, al fin, una tregua de lectura al lector.
- Vampiros gores: aunque no es un rasgo demasiado habitual ni constante en la novela, Grimwood inserta de vez en cuando algunos toques gore que pueden sorprender a los lectores por la brutalidad y el salvajismo que prima en ellos. El autor profundiza tanto en los actos violentos que protagonizan los personajes que estos pueden llegar a ser realmente desagradables en algunos momentos.
- No cierres la trama así: el final de La espada maldita es, tal vez, lo más decepcionante de la novela. Grimwood recupera en los últimos episodios el ritmo ultra rápido del principio hasta desembocar en una mezcla incierta de acontecimientos, con ciertos giros al estilo deus ex machina, que deja al lector desconcertado por completo.

Artículos relacionados
Aleación de ley de Brandon Sanderson
La misión embajador de Trudi Canavan
Los héroes de Joe Abercrombie
El bosque mágico de Lev Grossman

0 comentarios :

Publicar un comentario