miércoles

Reseña: Imperator de Isabel San Sebastián

Año de Nuestro Señor de 1209. Braira huye del exterminio de sus hermanos cátaros y se refugia en la corte de Aragón, bajo la protección de la reina Constanza, recién desposada con Federico II de Sicilia; un príncipe extraordinario, empeñado en llegar a ser el hombre más poderoso de su tiempo y ganarse el derecho a ser llamado Estupor del Mundo. Hasta su rica isla viaja la joven occitana, llevando consigo el secreto de su fe y una rara habilidad que pronto atraerá sobre ella la atención del monarca, convirtiéndola en protagonista de una trepidante sucesión de aventuras: el talento para interpretar las figuras del Tarot.

¿Qué nos ha gustado?
- Entretenida a pesar de su aspecto: aunque a simple vista, Imperator puede desalentar a muchos lectores por su impresionante grosor, por suerte, la novela de Isabel San Sebastián no resulta tan insufrible como pueda parecer. De hecho, es una novela bastante entretenida, no de esas que nos mantendrán devorando página tras página, pero sí lo suficientemente llevadera como para depararnos algunas horas de diversión.
- En plena corte: las descripciones que San Sebastián hace de la corte siciliana, de sus costumbres, sus traiciones y sus intrigas es lo mejor que tiene la novela. Se nota que la autora se ha documentado bastante para crear un entorno creíble y fiel desde el punto de vista histórico como trasfondo de la trama.
- Viva el rey: Imperator cuenta con un elenco de personajes bastante largo que, a rasgos generales, cumplen con bastante acierto sus respectivas funciones dentro de la trama. Pero, sin duda, el personaje estrella de la novela es Federico II. No solo es una figura que despierta el interés del lector desde su primera aparición gracias a su lograda caracterización sino que también representa en sí mismo todas las virtudes y defectos de un monarca medieval, manteniendo así una gran coherencia entre ficción e historia.

¿Qué no nos ha gustado?
- Arreglando entuertos: a veces, las resoluciones que San Sebastián plantea a los conflictos que se van sucediendo en Imperator resultan bastante artificiales y casi improvisados, pensados para encajar los acontecimientos a gusto de la autora más que para mantener una cierta coherencia. Sirva como ejemplo la visita tan conveniente de dos años que Braira hace a sus padres y que, convenientemente, acaba enredándola en la muerte de don Pedro en Muret.
- Pequeños baches: Imperator no es una novela de ritmo constante. En algunos capítulos la trama se vuelve lenta y aburrida hasta el punto de que el lector se sentirá tentado de abandonar la lectura. Pero en otras el dinamismo argumental está asegurado. Sin embargo, San Sebastián consigue presentar la historia de tal forma que, a pesar de los decaimientos argumentales, el lector seguirá inmerso en la novela aunque le cueste en algunos momentos.

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