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Reseña: Flores en la tormenta de Laura Kinsale

Maddy es una muchacha sencilla y honesta, educada en la moral cuáquera. En esa Inglaterra del siglo XIX, es imposible que unamuchacha como ella entable relación con el libertino y frívolo duque de Jervaulx. Pero el juego de las circunstancias hace que finalmente sea Maddy la única persona capaz en este mundo de devolverlo a la vida, de defenderlo de quienes se ensañan con él y, además, de descubrir la oculta y más noble faceta de este bon vivant.

¿Qué nos ha gustado?
- Personajes estrellas: uno de los grandes aciertos de Flores en la tormenta es el carisma, el atractivo natural y la profundidad innata que tienen los personajes de la novela, sobre todo el co-protagonista. Y es que en esta obra, Laura Kinsale hace un auténtico alarde de maestría narrativa para que el lector se sienta conectado con las figuras narrativas sin que pueda evitarlo.
- Emulando a las mejores: la estructura argumental de Flores en la tormenta, en cuanto a ritmo y desarrollo narrativo, recuerda bastante a la que presentan grandes nombres clásicos de la literatura romántica como las hermanas Brönte, Julia Ross o Mary Balogh. Desde luego, es la obra perfecta para lectores exigentes que buscan mas que amor rápido y sexo apasionado.
- Lo bueno se vuelve complejo: Kinsale exige en Flores en la tormenta un cierto nivel de lectura y abstracción por parte de los lectores para abordar esta novela. La autora no solo pone a prueba al lector con un lenguaje poético y perfeccionado sino que la propia construcción de la trama requiere concentración para poder hilar de forma efectiva los acontecimientos y el bellísimo trasfondo psicológico de los personajes.
- Nada de amor express: Flores en la tormenta no cae en romances apresurados ni amores a primera vista en ningún momento sino que construye de forma gradual y muy bien hilvanada los sentimientos de la pareja protagonista como si se tratara de un retrato casi perfecto del amor romántico.

¿Qué no nos ha gustado?
- Una heroína fallida: Maddy es un personaje que queda desbordado por el resto de figuras, especialmente por el héroe coprotagonista. Su personalidad –demasiado enmarcada en un enfermizo buenismo– no consigue despertar el interés del lector ni tampoco destacar por encima de Jerveaux.

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1 comentarios :

A mi me gustó muchísimo este libro cuando lo leí en su momento, y ahora que lo he releído para hacer la crítica en mi blog, me ha vuelto a fascinar. Me parece una novela magnífica, de personajes más que de acción. No es tu novela romántica típica, sino más bien literaria. Por eso entiendo que haya a quien se le haga lenta o difícil. Y me resultó fantástica la traducción

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