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Reseña: Cuando el río suena de Joe Lansdale

Texas, 1933. Cuando el joven Harry Crane y su hermana menor hallan el cadáver de una mujer de color junto al río Sabine, todo el mundo da por hecho que el asesino ha tenido que ser alguien de su misma comunidad. Pero la víctima, que fue encontrada desnuda y mutilada, atada con alambre de espino a un árbol, resulta ser solo la primera de una serie de muertes cada vez más horribles y viscerales. Todo ello hace que Harry y su hermana sospechen de una infernal criatura que, según las historias que circulan por el lugar, merodea siempre al acecho por la orilla del río. Se la conoce como Hombre Cabra y, a cada nueva víctima que aparece monstruosamente asesinada, amenaza con hacer cundir el pánico por todo el condado.

¿Qué nos ha gustado?
- Viendo lo que tú ves: si algo caracteriza la prosa de Joe Lansdale es la fuerza visual que ésta tiene. El autor consigue, a través de una narrativa muy sensorial, acercar todo aquello que rodea a los personajes: paisajes, sensaciones, personas, etc. con una gran precisión hasta hacer que la ficción pase a ser una realidad en la que el lector se ve inmerso mientras lee.
- Madurando ante un crimen: la trama de Cuando el río suena tiene una construcción narrativa excepcional. Lansdale dispone los acontecimientos de tal forma que todo queda interconectado: la vida del joven protagonista que ve cómo su vida cambia de forma radical y el caso de asesinato que centra la obra. Precisamente por esto, Cuando el río suena no debe ser entendida, en exclusiva, como un libro de género negro sino más bien como una obra de maduración, que utiliza con maestría un asesinato para conducir el crecimiento personal de la figura central de la obra.
- El salvajismo del racismo: Lansdale no tiene reparo alguno en mostrar al lector el lado menos amable de la discriminación racial, con todas sus atrocidades y sus injusticias. El retrato literario que el autor hace en este sentido es brutal, en la mayoría de los casos, pero realista y coherente con la historia y el momento en el que se sitúan los acontecimientos.

¿Qué no nos ha gustado?
- Echando mano de nuestra fortaleza: Lansdale es un autor para el que hay que tener un cierto estómago si se quiere terminar sus novelas con algo de integridad. Y Cuando el río suena no es un caso diferente. Detalles macabros, con un cierto toque gore, y sin escrúpulos para mostrar, de la forma más sombría, aquello que se narra, son los rasgos más característicos de esta novela; asi que cuidado. El último trabajo de Lansdale, al igual que sus antecesoras, no es apta para todos los lectores.
- Dejando de lado el suspense: la importancia que el autor le concede en esta obra a los personajes y, sobre todo, a su evolución personal, hace que la trama que rodea al asesinato sea bastante superficial. Lansdale deja de lado, por completo, la complejidad y el suspense propio de sus anteriores obras hasta el punto de que difícilmente Cuando el río suena despertará nuestras ganas de descubrir quién es el asesino.

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