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Reseña: Zona uno de Colson Whitehead

El mundo ha sido invadido por «skels» (zombis), y sólo tras una brutal intervención del ejército norteamericano se han conseguido aislar unas pequeñas bolsas de resistencia. Una de ellas es Manhattan, la denominada «Zona Uno». El comando Omega, un grupo de civiles, se encarga de desinfectar el área después de la actuación del ejército. La situación parece controlada hasta que Gary, uno de los integrantes del batallón de limpieza, es mordido por un zombi.

¿Qué nos ha gustado? 
- Un personaje interesante: a pesar de que Zona uno no destaca por la enorme cantidad de acontecimientos que suceden en sus páginas, el protagonista de la misma, Mark Spitz, consigue, de alguna forma, simpatizar con el lector. Desde luego, no es el típico personaje que nos enamorará por su desbordante inteligencia e ingenio ni tampoco por su valor y fuerza puesto que es una figura bastante anodina, sin grandes habilidades ni destrezas especiales. Pero tal vez sea precisamente la naturalidad que posee, unida a su instinto de supervivencia y la resignación con la que afronta su destino, la que acaba por despertar nuestro aprecio.
- Los zombies vistos desde dentro: últimamente, parece que la moda de los vampiros ha dado paso a la de los no muertos en la literatura. Y muestra de ello es la larga lista de novedades editoriales con zombies como personajes reclamo. En todo esto, ¿qué ofrece el último trabajo de Colson Whitehead de diferente? Mientras la mayoría de sus competidoras se enmarcan casi todas ellas en la línea de la acción y la sangre, Zona uno se orienta más hacia el carácter introspectivo, mostrando al lector el mundo zombie pero desde la mente y los pensamientos de uno de los pocos humanos supervivientes. Asi que no esperes acción a raudales pero sí una buena dosis de especulaciones personales y preguntas existenciales con los zombies como compañeros de reflexión. 

¿Qué no nos ha gustado? 
- Sobreviviendo a cámara lenta: El ritmo de Zona uno es tan lento que, en algunos capítulos, el lector casi deseará que los zombies atrapen a Mark para insertar algo de movimiento en la trama. Whitehead se centra tanto en el aspecto interno que deja de lado por completo las dosis de dinamismo necesarias para mantener el interés del lector en alza.
- Para un público poco especializado: Zona uno es una novela que puede resultar entretenida si nos gustan las tramas pausadas, las dosis mínimas de violencia y la fantasía en su justa medida. Pero, eso sí, los lectores más expertos en este tipo de novelas, es mejor que no se planteen la idea de leer Zona uno porque sin duda, les resultará demasiado blanda.
- Alardeando en exceso: con apenas una lectura superficial de Zona uno no tardamos en percatarnos del talento claro que tiene Whitehead como escritor y lo visual que resulta su prosa. Pero, a pesar de ello, parece que, con cada página de la novela, el autor norteamericano busca con desesperación una exhibición material de estas cualidades y no deja de echar mano de recursos literarios que, no solo son pedantes, sino que acaban por sacrificar la efectividad narrativa en los acontecimientos.

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1 comentarios :

zona uno es insufrible, se va tanto por las ramas que al final te pierdes. De zombies tiene poco, y he dejado de leerlo por lo aburrido que es.

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