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Reseña: Los reyes de lo cool de Don Winslow

Un thriller que traspasa las fronteras del género y combina magistralmente elementos de la película Pulp Fiction con la sensualidad de California. En Los reyes de lo cool, la precuela de Salvajes, Don Winslow nos presenta a Ben, Chon y O (Ofelia), tres amigos que viven a tope en Laguna Beach. Estamos en 2005, al sur de California. Chon es un tipo duro, marine de profesión, que espera ser enviado a Irak en cualquier momento; Ben es un pacifista acérrimo defensor del medio ambiente, y O es la amante de los dos. Con las semillas que Chon trae de Afganistán y los conocimientos en biología de Ben, los dos jóvenes montan un floreciente negocio de cultivo y venta de marihuana. A partir de entonces se verán envueltos en problemas con un cártel mexicano que pretende chantajearlos. Por otro lado, Winslow también nos transporta a finales de los sesenta para explicarnos la vida de esas generaciones anteriores a los protagonistas y a través de ellas nos adentramos en una California casi mítica en la que somos testigos de los orígenes del tráfico de drogas y sus conexiones con los cárteles mexicanos.

¿Qué nos ha gustado? 
- Pocas palabras pero bien escogidas: como ya vimos en Salvajes, Don Winslow es un escritor efectivo al máximo. Su prosa se dirige al núcleo de los acontecimientos, sin perderse en florituras ni giros metafóricos de ningún tipo, desarrollando un estilo directo, aséptico y muy concreto que resulta perfecto para la trama de Los reyes de lo cool y para los lectores menos pacientes con las descripciones interminables.
- Entre buenos y malos: es difícil calificar los personajes de Los reyes de lo cool como figuras brillantes o desastrosas puesto que, en efecto, hay muchos protagonistas que deslumbran y otros que casi nos hacen llorar por su sencillez y su inconsistencia. El mejor ejemplo lo encontramos en el binomio Chon-Kim. Mientras que el primero no tarda en convertirse en la estrella de la novela, con un atractivo narrativo más destacado aún que en Salvajes, la segunda solo nos deja decepciones. Winslow la inserta en la trama como un personaje con mucho potencial que, sin embargo, termina transformada en un adorno de la que el lector va sabiendo información con cuentagotas y siempre por terceras personas.
- Una trama interconectada pero no dependiente: como precuela de Salvajes, Los reyes de lo cool mantiene una clara conexión, en acontecimientos y personajes, con su predecesora. Esto no significa que sea necesaria una lectura previa de la primera para entender lo que ocurre en la segunda. Pero, desde luego, sí resulta conveniente continuar con Salvajes una vez terminada Los reyes de lo cool para entender mejor cuál es el destino de los personajes.
- Revelaciones pasadas y presentes: la trama de Los reyes de lo cool es un continuo ir y venir entre el hoy y el ayer de los personajes. Winslow aprovecha estos avances y retrocesos para mostrar al lector todas las complejas relaciones que existen entre los ellos asi como el trasfondo personal que ocultan tras de sí de forma mas efectiva y rápida.

¿Qué no nos ha gustado? 
- Capítulos particulares: en Los reyes de lo cool, Winslow ha echado mano de toda su imaginación para la elaboración de cada capítulo. Hay por lo menos treinta o más episodios y muchos de ellos, consisten en una palabra o en un único párrafo. Desde luego, una estructura original donde las haya para también poco positiva desde el punto de vista narrativo ya que la constante interrupción entre episodio y episodio, hace que el ritmo de la novela sea mas lento de lo que podría haber sido si Winslow hubiera mantenido la división estructural tradicional.

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