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Reseña: El juego de las tres cartas de Marco Malvaldi

En Pineta tiene lugar una importante convención de Química a la que acuden expertos y estudiantes de todos los lugares del mundo. Uno de los asistentes más prestigiosos, el profesor japonés Asahara, se siente enfermo tras la cena y sufre una parada respiratoria, aunque se hace necesario ordenar una autopsia que despierta sospechas. ¿Ha muerto envenenado? Massimo, el dueño del BarLume, se ve implicado en el asunto ya que fue el encargado de preparar el catering de la cena. Retenidos en la población mientras duran los interrogatorios, los participantes a la convención suelen reunirse en el bar para discutir el caso, y una vez más, se inicia una investigación colectiva.

¿Qué nos ha gustado?
Viviendo en Pineta: al igual que ya ocurrió en La brisca de cinco, Malvaldi utiliza en El juego de las tres cartas un escenario muy atractivo y característico, el pequeño pueblo de Pineta, que consigue no solo rodear los acontecimientos de un entorno rural muy realista, sino que también contribuye a aumentar el encanto de la trama en conjunto.
El Massimo más divertido: Malvaldi imprime en El juego de las tres cartas un tono más divertido a la trama del que tenía La brisca de cinco. El protagonista no deja de deleitar al lector con frases cargadas de humor al tiempo que vive situaciones de lo más variopintas en el pequeño pueblo de Pineta. Difícil es no reírse, por ejemplo, con la ajetreada vida de Ampelio en Correos con el que seguro que disfrutaremos en más de un capítulo.
El encanto de la edad: si algo ha conservado intacto Malvaldi en su último trabajo es la magia narrativa con la que contaba Massimo. El protagonista de El juego de las tres cartas es una figura con el que el lector no tarda en sintonizar y por el que no es difícil sentir un gran aprecio, gracias, sobre todo, a la personalidad bondadosa con la que cuenta. Eso sí. Tampoco pasemos por alto a los jubilados con los que trabaja Massimo, unos personajes llenos de encanto y carisma personal, que son, sin duda, otro de los aciertos de la novela.
Utilizando el crimen de excusa: el misterio que centra El juego de las tres cartas es solo una disculpa que Malvaldi emplea para reflexionar sobre una larga lista de cuestiones trascendentales, como la madurez individual o la vejez. Un trasfondo que aporta un toque más profundo a los acontecimientos al tiempo que hace reflexionar al lector conforme el misterio se va desvelando.

¿Qué no nos ha gustado?
- Sin misterio al que enfrentarse: a pesar de que Marco Malvaldi repite el escenario y los personajes que ya utilizó para La brisca de cinco, en esta ocasión, la trama es más inconsistente que su antecesora. El misterio al que se enfrenta Massimo está menos trabajado, algo que se aprecia, sobre todo, en la rapidez con la que el protagonista resuelve el enigma y la apresurada conclusión, que no termina de dar respuesta a todos los interrogantes abiertos por el autor.

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